«Córdoba, la ciudad de destino, no tendrá otra meta que la que le es propia e ineludible, la que está en lo más hondo de su patricia romanidad, en el ventalle más alto de sus palmas omeyas, en el áureo manantial bullente de su poesía: la cultura con mayúscula. Así, a pesar de todo, la ciudad, sea o no Capitalidad Cultural, sabrá poner al día su legado de siglos, sin vanguardias trasnochadas ni parques temáticos: en el pasado está su futuro».
Pablo García Baena, poeta