CERVANTES Y LA MÚSICA 285
SOLTÓ LA VOZ A LOS VIENTOS
"Pero lo que más es de ponderar fue que, puesta de hinojos y las manos puestas y junto al pecho, la hermosa Feliciana de la Voz, lloviendo tiernas lágrimas, con sosegado semblante, sin mover los labios ni hacer otra demostración ni movimiento que diese señal de ser viva criatura, soltó la voz a los vientos, y levantó el corazón al cielo, y cantó unos versos que ella sabía de memoria, los cuales dio después por escrito, con que suspendió los sentidos de cuantos la escuchaban, y acreditó las alabanzas que ella misma de su voz había dicho, y satisfizo de todo en todo los deseos que sus peregrinos tenían de escucharla.
Cuatro estancias había cantado, cuando entraron por la puerta del templo unos forasteros, a quien la devoción y la costumbre puso luego de rodillas, y la voz de Feliciana, que todavía cantaba, puso también en admiración; y uno de ellos que de anciana edad parecía, volviéndose a otro que estaba a su lado, y díjole:
-O aquella voz es de algún ángel de los confirmados en gracia, o es de mi hija Feliciana de la Voz.
-¿Quién lo duda? -respondió el otro-. Ella es, y la que no será, si no yerra el golpe éste mi brazo."
(LOS TRABAJOS DE PERSILES Y SEGISMUNDA)
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domingo, 18 de diciembre de 2016
martes, 15 de noviembre de 2016
CERVANTES Y LA MÚSICA 252: "DE DIFERENTES BAILES FORMADO"
CERVANTES Y LA MÚSICA 252
DE DIFERENTES BAILES FORMADO
"Casi en este mismo instante resonó en sus oídos el son de infinitos y alegres instrumentos, que por los valles que la ciudad rodean se extendían, y vieron venir hacia donde ellos estaban escuadrones no armados de infantería, sino montones de doncellas, sobre el mismo sol hermosas, vestidas a lo villano, llenas de sartas y patenas los pechos, en quien los corales y la plata tenían su lugar y asiento, con más gala que las perlas y el oro, que aquella vez se hurtó de los pechos y se acogió a los cabellos, que todos eran luengos y rubios como el mismo oro; venían, aunque sueltos por las espaldas, recogidos en la cabeza con verdes guirnaldas de olorosas flores. Campeó aquel día y en ellas, antes la palmilla de Cuenca que el damasco de Milán y el raso de Florencia. Finalmente, la rusticidad de sus galas se aventajaba a las más ricas de la corte, porque si en ellas se mostraba la honesta medianía, se descubría asimismo la estremada limpieza: todas eran flores, todas rosas, todas donaire, y todas juntas componían un honesto movimiento, aunque de diferentes bailes formado, el cual movimiento era incitado del son de los diferentes instrumentos ya referidos."
(LOS TRABAJOS DE PERSILES Y SEGISMUNDA)
DE DIFERENTES BAILES FORMADO
"Casi en este mismo instante resonó en sus oídos el son de infinitos y alegres instrumentos, que por los valles que la ciudad rodean se extendían, y vieron venir hacia donde ellos estaban escuadrones no armados de infantería, sino montones de doncellas, sobre el mismo sol hermosas, vestidas a lo villano, llenas de sartas y patenas los pechos, en quien los corales y la plata tenían su lugar y asiento, con más gala que las perlas y el oro, que aquella vez se hurtó de los pechos y se acogió a los cabellos, que todos eran luengos y rubios como el mismo oro; venían, aunque sueltos por las espaldas, recogidos en la cabeza con verdes guirnaldas de olorosas flores. Campeó aquel día y en ellas, antes la palmilla de Cuenca que el damasco de Milán y el raso de Florencia. Finalmente, la rusticidad de sus galas se aventajaba a las más ricas de la corte, porque si en ellas se mostraba la honesta medianía, se descubría asimismo la estremada limpieza: todas eran flores, todas rosas, todas donaire, y todas juntas componían un honesto movimiento, aunque de diferentes bailes formado, el cual movimiento era incitado del son de los diferentes instrumentos ya referidos."
(LOS TRABAJOS DE PERSILES Y SEGISMUNDA)
viernes, 11 de noviembre de 2016
CERVANTES Y LA MÚSICA 248: "ÉSTE LAS SONAJAS Y AQUÉL LOS ALBOGUES"
CERVANTES Y LA MÚSICA 248
ÉSTE LAS SONAJAS Y AQUÉL LOS ALBOGUES
"Alrededor de cada escuadrón andaban por de fuera, de blanquísimo lienzo vestidos y con paños labrados rodeadas las cabezas, muchos zagales, o ya sus parientes, o ya sus conocidos, o ya vecinos de sus mismos lugares: uno tocaba el tamboril y la flauta; otro, el salterio, éste las sonajas y aquél los albogues. Y de todos estos sones redundaba uno solo, que alegraba con la concordancia, que es el fin de la música."
(LOS TRABAJOS DE PERSILES Y SEGISMUNDA)
ÉSTE LAS SONAJAS Y AQUÉL LOS ALBOGUES
"Alrededor de cada escuadrón andaban por de fuera, de blanquísimo lienzo vestidos y con paños labrados rodeadas las cabezas, muchos zagales, o ya sus parientes, o ya sus conocidos, o ya vecinos de sus mismos lugares: uno tocaba el tamboril y la flauta; otro, el salterio, éste las sonajas y aquél los albogues. Y de todos estos sones redundaba uno solo, que alegraba con la concordancia, que es el fin de la música."
(LOS TRABAJOS DE PERSILES Y SEGISMUNDA)
domingo, 6 de noviembre de 2016
CERVANTES Y LA MÚSICA 243: "FELICIANA DE LA VOZ"
CERVANTES Y LA MÚSICA 243
FELICIANA DE LA VOZ
"A lo que añadió Auristela:
—No quedará por falta de hábito de peregrina, que mi cuidado me hizo hacer dos cuando hice éste, el cual daré yo a la señora Feliciana de la Voz, con condición que me diga qué misterio tiene el llamarse de la Voz, si ya no es el de su apellido.
—No me le ha dado —respondió Feliciana— mi linaje, sino el ser común opinión de todos cuantos me han oído cantar, que tengo la mejor voz del mundo: tanto que por excelencia me llaman comúnmente Feliciana de la Voz; y, a no estar en tiempo más de gemir que de cantar, con facilidad os mostrara esta verdad; pero si los tiempos se mejoran y dan lugar a que mis lágrimas se enjuguen, yo cantaré, si no canciones alegres, a lo menos endechas tristes, que cantándolas encanten y llorándolas alegren.
Por esto que Feliciana dijo, nació en todos un deseo de oírla cantar luego, pero no osaron rogárselo, porque, como ella había dicho, los tiempos no lo permitían."
(LOS TRABAJOS DE PERSILES Y SEGISMUNDA)
FELICIANA DE LA VOZ
"A lo que añadió Auristela:
—No quedará por falta de hábito de peregrina, que mi cuidado me hizo hacer dos cuando hice éste, el cual daré yo a la señora Feliciana de la Voz, con condición que me diga qué misterio tiene el llamarse de la Voz, si ya no es el de su apellido.
—No me le ha dado —respondió Feliciana— mi linaje, sino el ser común opinión de todos cuantos me han oído cantar, que tengo la mejor voz del mundo: tanto que por excelencia me llaman comúnmente Feliciana de la Voz; y, a no estar en tiempo más de gemir que de cantar, con facilidad os mostrara esta verdad; pero si los tiempos se mejoran y dan lugar a que mis lágrimas se enjuguen, yo cantaré, si no canciones alegres, a lo menos endechas tristes, que cantándolas encanten y llorándolas alegren.
Por esto que Feliciana dijo, nació en todos un deseo de oírla cantar luego, pero no osaron rogárselo, porque, como ella había dicho, los tiempos no lo permitían."
(LOS TRABAJOS DE PERSILES Y SEGISMUNDA)
jueves, 3 de noviembre de 2016
CERVANTES Y LA MÚSICA 240: "MUCHAS HERMOSAS MUJERES CON DIFERENTES INSTRUMENTOS EN LAS MANOS"
CERVANTES Y LA MÚSICA 240
MUCHAS HERMOSAS MUJERES CON DIFERENTES INSTRUMENTOS EN LAS MANOS
"Tras ella salieron otras muchas hermosas mujeres, con diferentes instrumentos en las manos, formando una música, ya alegre, y ya triste, pero todas singularmente regocijadas."
(LOS TRABAJOS DE PERSILES Y SEGISMUNDA)
MUCHAS HERMOSAS MUJERES CON DIFERENTES INSTRUMENTOS EN LAS MANOS
"Tras ella salieron otras muchas hermosas mujeres, con diferentes instrumentos en las manos, formando una música, ya alegre, y ya triste, pero todas singularmente regocijadas."
(LOS TRABAJOS DE PERSILES Y SEGISMUNDA)

martes, 1 de noviembre de 2016
CERVANTES Y LA MÚSICA 238: "DIVERTIRLA CON MÚSICA"
CERVANTES Y LA MÚSICA 238
DIVERTIRLA CON MÚSICA
"Apenas supo Policarpo la indisposición de Auristela, cuando mandó llamar sus médicos, que la visitasen; y, como los pulsos son lenguas que declaran la enfermedad que se padece, hallaron en los de Auristela que no era del cuerpo su dolencia, sino del alma. Pero antes que ellos conoció su enfermedad Periandro, y Arnaldo la entendió en parte, y Clodio mejor que todos. Ordenaron los médicos que en ninguna manera la dejasen sola, y que procurasen entretenerla y divertirla con música, si ella quisiese, o con otros algunos alegres entretenimientos. Tomó Sinforosa a su cargo su salud, y ofrecióle su compañía a todas horas, ofrecimiento no de mucho gusto para Auristela, porque quisiera no tener tan a la vista la causa que pensaba ser de su enfermedad, de la cual no pensaba sanar, porque estaba determinada de no decillo; que su honestidad le ataba la lengua, su valor se oponía a su deseo."
(LOS TRABAJOS DE PERSILES Y SEGISMUNDA)
DIVERTIRLA CON MÚSICA
"Apenas supo Policarpo la indisposición de Auristela, cuando mandó llamar sus médicos, que la visitasen; y, como los pulsos son lenguas que declaran la enfermedad que se padece, hallaron en los de Auristela que no era del cuerpo su dolencia, sino del alma. Pero antes que ellos conoció su enfermedad Periandro, y Arnaldo la entendió en parte, y Clodio mejor que todos. Ordenaron los médicos que en ninguna manera la dejasen sola, y que procurasen entretenerla y divertirla con música, si ella quisiese, o con otros algunos alegres entretenimientos. Tomó Sinforosa a su cargo su salud, y ofrecióle su compañía a todas horas, ofrecimiento no de mucho gusto para Auristela, porque quisiera no tener tan a la vista la causa que pensaba ser de su enfermedad, de la cual no pensaba sanar, porque estaba determinada de no decillo; que su honestidad le ataba la lengua, su valor se oponía a su deseo."
(LOS TRABAJOS DE PERSILES Y SEGISMUNDA)

viernes, 28 de octubre de 2016
CERVANTES Y LA MÚSICA 234: "SI ALGÚN TANTO DISUENA"
CERVANTES Y LA MÚSICA 234
SI ALGÚN TANTO DISUENA
"Con todo esto, te ruego, señora, y te suplico que mires si con nuestro parecer viene y ajusta el tuyo, que, si algún tanto disuena, no lo pondremos en ejecución"
(LOS TRABAJOS DE PERSILES Y SEGISMUNDA)
SI ALGÚN TANTO DISUENA
"Con todo esto, te ruego, señora, y te suplico que mires si con nuestro parecer viene y ajusta el tuyo, que, si algún tanto disuena, no lo pondremos en ejecución"
(LOS TRABAJOS DE PERSILES Y SEGISMUNDA)
miércoles, 26 de octubre de 2016
CERVANTES Y LA MÚSICA 232: "QUISO QUE YO LE ENSAÑE A DANZAR"
CERVANTES Y LA MÚSICA 232
QUISO QUE YO LE ENSEÑASE A DANZAR
"—Mi nombre es Rutilio; mi patria, Sena, una de las más famosas ciudades de Italia; mi oficio, maestro de danzar, único en él, y venturoso si yo quisiera. Había en Sena un caballero rico, a quien el cielo dio una hija más hermosa que discreta, a la cual trató de casar su padre con un caballero florentín; y, por entregársela adornada de gracias adquiridas, ya que las del entendimiento le faltaban, quiso que yo la enseñase a danzar; que la gentileza, gallardía y disposición del cuerpo en los bailes honestos más que en otros pasos se señalan, y a las damas principales les está muy bien saberlos, para las ocasiones forzosas que les pueden suceder. Entré a enseñarla los movimientos del cuerpo, pero movíla los del alma, pues, como no discreta, como he dicho, rindió la suya a la mía, y la suerte, que de corriente larga traía encaminadas mis desgracias, hizo que, para que los dos nos gozásemos, yo la sacase de en casa de su padre y la llevase a Roma."
(LOS TRABAJOS DE PERSILES Y SEGISMUNDA)
QUISO QUE YO LE ENSEÑASE A DANZAR
"—Mi nombre es Rutilio; mi patria, Sena, una de las más famosas ciudades de Italia; mi oficio, maestro de danzar, único en él, y venturoso si yo quisiera. Había en Sena un caballero rico, a quien el cielo dio una hija más hermosa que discreta, a la cual trató de casar su padre con un caballero florentín; y, por entregársela adornada de gracias adquiridas, ya que las del entendimiento le faltaban, quiso que yo la enseñase a danzar; que la gentileza, gallardía y disposición del cuerpo en los bailes honestos más que en otros pasos se señalan, y a las damas principales les está muy bien saberlos, para las ocasiones forzosas que les pueden suceder. Entré a enseñarla los movimientos del cuerpo, pero movíla los del alma, pues, como no discreta, como he dicho, rindió la suya a la mía, y la suerte, que de corriente larga traía encaminadas mis desgracias, hizo que, para que los dos nos gozásemos, yo la sacase de en casa de su padre y la llevase a Roma."
(LOS TRABAJOS DE PERSILES Y SEGISMUNDA)
martes, 18 de octubre de 2016
CERVANTES Y LA MÚSICA 224: "CANTAR EL VÍCTOR"
CERVANTES Y LA MÚSICA 224
CANTAR EL VÍCTOR
"—¡Vuesas mercedes van a alcanzar algún oficio o prebenda a la corte, pues allá está su Ilustrísima de Toledo y su Majestad, ni más ni menos, según la priesa con que caminan?; que en verdad que a mi burra se le ha cantado el víctor de caminante más de una vez."
(LOS TRABAJOS DE PERSILES Y SEGISMUNDA)
CANTAR EL VÍCTOR
"—¡Vuesas mercedes van a alcanzar algún oficio o prebenda a la corte, pues allá está su Ilustrísima de Toledo y su Majestad, ni más ni menos, según la priesa con que caminan?; que en verdad que a mi burra se le ha cantado el víctor de caminante más de una vez."
(LOS TRABAJOS DE PERSILES Y SEGISMUNDA)
miércoles, 27 de julio de 2016
CERVANTES Y LA MÚSICA 141: "DEJARON LOS INSTRUMENTOS REGOCIJADORES Y ACUDIERON A LOS BÉLICOS"
CERVANTES Y LA MÚSICA 141
DEJARON LOS INSTRUMENTOS REGOCIJADORES Y ACUDIERON A LOS BÉLICOS
"Apenas entendieron esto, cuando dejaron los instrumentos regocijadores y acudieron a los bélicos, que tocaron “¡arma, arma!” por entrambas riberas."
DEJARON LOS INSTRUMENTOS REGOCIJADORES Y ACUDIERON A LOS BÉLICOS
"Apenas entendieron esto, cuando dejaron los instrumentos regocijadores y acudieron a los bélicos, que tocaron “¡arma, arma!” por entrambas riberas."
(LOS TRABAJOS DE PERSILES Y SEGISMUNDA, II, 10)
viernes, 15 de julio de 2016
CERVANTES Y LA MÚSICA 129: "HUNDÍASE EL TEMPLO DE MÚSICA"
CERVANTES Y LA MÚSICA 129
HUNDÍASE EL TEMPLO DE MÚSICA
"—Llegué al monasterio, que real y pomposamente estaba adornado. Salieron a recibirme casi toda la gente principal del reino, que allí aguardándome estaba, con infinitas señoras de la ciudad, de las más principales. Hundíase el templo de música, así de voces como de instrumentos."
(LOS TRABAJOS DE PERSILES Y SEGISMUNDA, I , 10)
HUNDÍASE EL TEMPLO DE MÚSICA
"—Llegué al monasterio, que real y pomposamente estaba adornado. Salieron a recibirme casi toda la gente principal del reino, que allí aguardándome estaba, con infinitas señoras de la ciudad, de las más principales. Hundíase el templo de música, así de voces como de instrumentos."
(LOS TRABAJOS DE PERSILES Y SEGISMUNDA, I , 10)
sábado, 25 de junio de 2016
CERVANTES Y LA MÚSICA 109: "PUESTO YA EL PIE EN EL ESTRIBO"
CERVANTES Y LA MÚSICA 109
PUESTO YA EL PIE EN EL ESTRIBO
"Aquellas coplas antiguas, que fueron en su tiempo celebradas, que comienzan:
Puesto ya el pie en el estribo,
quisiera yo no vinieran tan a pelo en esta mi epístola, porque casi con las mismas palabras la puedo comenzar, diciendo:
Puesto ya el pie en el estribo,
con las ansias de la muerte,
gran señor, ésta te escribo.
Ayer me dieron la Estremaunción y hoy escribo ésta. El tiempo es breve, las ansias crecen, las esperanzas menguan, y, con todo esto, llevo la vida sobre el deseo que tengo de vivir, y quisiera yo ponerle coto hasta besar los pies a Vuesa Excelencia; que podría ser fuese tanto el contento de ver a Vuesa Excelencia bueno en España, que me volviese a dar la vida. Pero si está decretado que la haya de perder, cúmplase la voluntad de los cielos, y por lo menos sepa Vuesa Excelencia este mi deseo, y sepa que tuvo en mí un tan aficionado criado de servirle que quiso pasar aun más allá de la muerte, mostrando su intención. Con todo esto, como en profecía me alegro de la llegada de Vuesa Excelencia, regocíjome de verle señalar con el dedo, y realégrome de que salieron verdaderas mis esperanzas, dilatadas en la fama de las bondades de Vuesa Excelencia. Todavía me quedan en el alma ciertas reliquias y asomos de las Semanas del jardín, y del famoso Bernardo. Si a dicha, por buena ventura mía, que ya no sería ventura, sino milagro, me diese el cielo vida, las verá, y con ellas fin de La Galatea, de quien sé está aficionado Vuesa Excelencia. Y, con estas obras, continuando mi deseo, guarde Dios a Vuesa Excelencia como puede. De Madrid, a diez y nueve de abril de mil y seiscientos y diez y seis años."
(LOS TRABAJOS DE PERSILES Y SEGISMUNDA, Dedicatoria)
Aunque Miguel Querol intentó relacionar estas coplas con el romance de Calaínos, parece que su genealogía va por otro lado. La tradición de esta quintilla y sus glosas (a lo divino, eróticos, etc) han sido bastante estudiada en el seno de la literatura: Lope de Vega, Tirso de Molina y muchísimos otras fuentes anteriores y posteriores. En López Maldonado (1586) aparece así:
"Puesto ya el pie en el estribo
con las ansias de la muerte,
señora, aquesta te escribo,
pues partir no puedo vivo,
cuanto más volver a verte."
Especial interés -y curiosidad- nos suscitan la quintilla y su glosa ("Sentado está en el pecho/ de su pulida carilla") que cataloga María Teresa Cacho del fondo florentino Magliabechiano copiado entre 1604 y 1607. Si alguno de nuestros eventuales lectores tiene más datos, serán bienvenidos. Sería maravilloso encontrar alguna fuente con música.
PUESTO YA EL PIE EN EL ESTRIBO
"Aquellas coplas antiguas, que fueron en su tiempo celebradas, que comienzan:
Puesto ya el pie en el estribo,
quisiera yo no vinieran tan a pelo en esta mi epístola, porque casi con las mismas palabras la puedo comenzar, diciendo:
Puesto ya el pie en el estribo,
con las ansias de la muerte,
gran señor, ésta te escribo.
Ayer me dieron la Estremaunción y hoy escribo ésta. El tiempo es breve, las ansias crecen, las esperanzas menguan, y, con todo esto, llevo la vida sobre el deseo que tengo de vivir, y quisiera yo ponerle coto hasta besar los pies a Vuesa Excelencia; que podría ser fuese tanto el contento de ver a Vuesa Excelencia bueno en España, que me volviese a dar la vida. Pero si está decretado que la haya de perder, cúmplase la voluntad de los cielos, y por lo menos sepa Vuesa Excelencia este mi deseo, y sepa que tuvo en mí un tan aficionado criado de servirle que quiso pasar aun más allá de la muerte, mostrando su intención. Con todo esto, como en profecía me alegro de la llegada de Vuesa Excelencia, regocíjome de verle señalar con el dedo, y realégrome de que salieron verdaderas mis esperanzas, dilatadas en la fama de las bondades de Vuesa Excelencia. Todavía me quedan en el alma ciertas reliquias y asomos de las Semanas del jardín, y del famoso Bernardo. Si a dicha, por buena ventura mía, que ya no sería ventura, sino milagro, me diese el cielo vida, las verá, y con ellas fin de La Galatea, de quien sé está aficionado Vuesa Excelencia. Y, con estas obras, continuando mi deseo, guarde Dios a Vuesa Excelencia como puede. De Madrid, a diez y nueve de abril de mil y seiscientos y diez y seis años."
(LOS TRABAJOS DE PERSILES Y SEGISMUNDA, Dedicatoria)
Aunque Miguel Querol intentó relacionar estas coplas con el romance de Calaínos, parece que su genealogía va por otro lado. La tradición de esta quintilla y sus glosas (a lo divino, eróticos, etc) han sido bastante estudiada en el seno de la literatura: Lope de Vega, Tirso de Molina y muchísimos otras fuentes anteriores y posteriores. En López Maldonado (1586) aparece así:
"Puesto ya el pie en el estribo
con las ansias de la muerte,
señora, aquesta te escribo,
pues partir no puedo vivo,
cuanto más volver a verte."
Especial interés -y curiosidad- nos suscitan la quintilla y su glosa ("Sentado está en el pecho/ de su pulida carilla") que cataloga María Teresa Cacho del fondo florentino Magliabechiano copiado entre 1604 y 1607. Si alguno de nuestros eventuales lectores tiene más datos, serán bienvenidos. Sería maravilloso encontrar alguna fuente con música.
sábado, 14 de mayo de 2016
CERVANTES Y LA MÚSICA 67: "REGOCIJADOS LILÍES"
CERVANTES Y LA MÚSICA 67
REGOCIJADOS LILÍES
"Poco faltaba para llegar el día, cuando los bajeles, cargados con la presa, se hicieron al mar, alzando regocijados lilíes y tocando infinitos atabales y dulzainas, y en esto vieron venir dos personas corriendo hacia la iglesia, la una de la parte de la marina, y la otra de la de la tierra, que, llegando cerca, conoció el jadraque que la una era su sobrina Rafala, que, con una cruz de caña en las manos, venía diciendo a voces:
-¡Cristiana, cristiana y libre, y libre por la gracia y misericordia de Dios!"
(LOS TRABAJOS DE PERSILES Y SEGISMUNDA, III, 11)
Este grito árabe de guerra o fiesta aparece también mencionado en el Quijote. La Real Academia define "lelilí" como "Grita o vocería que hacen los moros cuando entran en combate o celebran sus fiestas y zambras."
REGOCIJADOS LILÍES
"Poco faltaba para llegar el día, cuando los bajeles, cargados con la presa, se hicieron al mar, alzando regocijados lilíes y tocando infinitos atabales y dulzainas, y en esto vieron venir dos personas corriendo hacia la iglesia, la una de la parte de la marina, y la otra de la de la tierra, que, llegando cerca, conoció el jadraque que la una era su sobrina Rafala, que, con una cruz de caña en las manos, venía diciendo a voces:
-¡Cristiana, cristiana y libre, y libre por la gracia y misericordia de Dios!"
(LOS TRABAJOS DE PERSILES Y SEGISMUNDA, III, 11)
Este grito árabe de guerra o fiesta aparece también mencionado en el Quijote. La Real Academia define "lelilí" como "Grita o vocería que hacen los moros cuando entran en combate o celebran sus fiestas y zambras."
viernes, 15 de abril de 2016
CERVANTES Y LA MÚSICA 38: "LA MAÑANA DE SANJUAN, AL TIEMPO QUE ALBOREABA"
CERVANTES Y LA MÚSICA 38
LA MAÑANA DE SAN JUAN AL TIEMPO QUE ALBOREABA
"—¿Dónde vistes vos, señora —dijo Marulo—, a mi hijo Andrea? ¿Fue en Madrid o en Salamanca?
—No fue sino en Illescas —dijo Isabela—, cogiendo guindas la mañana de San Juan, al tiempo que alboreaba; mas, si va a decir verdad, que es milagro que yo la diga, siempre le veo y siempre le tengo en el alma.
—Aun bien —replicó Marulo—, que esté mi hijo cogiendo guindas y no espulgándose, que es más propio de los estudiantes."
(LOS TRABAJOS DE PERSILES Y SEGISMUNDA, Lib. III, 21)
"La mañana de San Juan, al tiempo que alboreaba". Referencia al famoso romance de Abindarráez al que Diego Pisador puso música.
LA MAÑANA DE SAN JUAN AL TIEMPO QUE ALBOREABA
"—¿Dónde vistes vos, señora —dijo Marulo—, a mi hijo Andrea? ¿Fue en Madrid o en Salamanca?
—No fue sino en Illescas —dijo Isabela—, cogiendo guindas la mañana de San Juan, al tiempo que alboreaba; mas, si va a decir verdad, que es milagro que yo la diga, siempre le veo y siempre le tengo en el alma.
—Aun bien —replicó Marulo—, que esté mi hijo cogiendo guindas y no espulgándose, que es más propio de los estudiantes."
(LOS TRABAJOS DE PERSILES Y SEGISMUNDA, Lib. III, 21)
"La mañana de San Juan, al tiempo que alboreaba". Referencia al famoso romance de Abindarráez al que Diego Pisador puso música.
domingo, 20 de marzo de 2016
CERVANTES Y LA MÚSICA 12: "¡OH SOLEDAD ALEGRE, COMPAÑÍA DE LOS TRISTES!"
CERVANTES Y LA MÚSICA
12
¡OH
SOLEDAD ALEGRE, COMPAÑÍA DE LOS TRISTES!
Ingrediente
de la música es el silencio, fondo sobre el que ésta se desarrolla y con el que
juega dejándolo asomar de manera medida.
Las
siguientes palabras ("Los trabajos de Persiles y Segismunda"), mil
veces citadas, elogian el silencio y la soledad. Están en el Libro II, capítulo
19.
Creo
que la mayoría de las veces la primera frase se cita con la coma cambiada de
sitio (propuesta de la edición de Schevill y Bonilla), es decir, puesta tras
"soledad" y no tras "alegre". La verdad es que las dos
colocaciones tienen su encanto, ¿no?.
"¡Oh
soledad alegre, compañía de los tristes! ¡Oh silencio, voz agradable a los
oídos, donde llegas, sin que la adulación ni la lisonja te acompañen! ¡Oh qué
de cosas dijera, señores, en alabanza de la santa soledad y del sabroso
silencio!"
(LOS
TRABAJOS DE PERSILES Y SEGISMUNDA, Libro II, Cap. 19)
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