miércoles, 25 de mayo de 2011

Gallarda atribuida a Luis de Góngora

Gallarda atribuida a Luis de Góngora. José Ignacio Fernández, bandurria. Plaza del Potro. Córdoba

viernes, 13 de mayo de 2011

FANDANGO DE SANTIAGO DE MURCIA

Un vídeo de cuando grabamos SONES DE PALACIO en 2008.
Versión camerística del Fandango de Santiago de Murcia.

martes, 3 de mayo de 2011

CINCO SIGLOS MAÑANA EN PARÍS


Miércoles, 4 de mayo de 2011. 19:15 horas
SAINTE-CHAPELLE. PARIS

CUERDAS MUEVE DE PLATA
Góngora entre los músicos de su tiempo

Anónimo (S. XVII)
Glosas sobre la Folía de España

Bartolomé de Selma y Salaverde (h. 1580-h. 1638)
Gallarda y Corrente

Luis de Briceño (h. 1580-¿)
Dança llamada La Españoleta

Andrea Falconiero (1585-1656)
Gallarda
La monarca
Brando dicho el Melo

Luis de Góngora (1561-1627)
Pasacalle
Jácara

Pablo Minguet (1715-1801)
Seguidilla

Santiago de Murcia (1673-1739)
La Jota

Santiago de Murcia (1673-1739)
Zarambeques
Fandango

Gaspar Sanz (1640-1710)
Villano
Zarabanda


CINCO SIGLOS

Miguel Hidalgo, guitarra barroca y dirección
Antonio Torralba, flautas
Gabriel Arellano, violín barroco y realizaciones musicales
José Ignacio Fernández, bandurria barroca
Daniel Sáez, violonchelo barroco
Antonio Sáez, percusión

miércoles, 27 de abril de 2011

CUERDAS MUEVE DE PLATA

Ya está en prensa (¡por fin!) el décimo disco de CINCO SIGLOS.


 

Como he comentado por aquí en otras ocasiones, está dedicado a la faceta musical de Góngora. Incluye piezas de su repertorio de bandurria (tocadas en versión original con un instrumento de época construido por José Ignacio Fernández), algunas de ellas grabadas por primera vez. Hay también música española de fuerte sabor popular. Éste es el programa:

 
Y aquí la información sobre los músicos e instrumentos:


El CD cuenta con un libreto de 32 páginas a todo color en las que se glosa el mundo musical que rodeó al poeta y las características de los instrumentos que amenizaron sus soledades.
Estará disponible a partir del 15 de mayo.

Todos los discos de CINCO SIGLOS en Gaudisc.

sábado, 16 de abril de 2011

[14 de abril de 2011. Octavo Concierto de Abono. Wolgang Amadeus Mozart, Sinfonía n. 39 en mi bemol mayor, k. 543; Sinfonía n. 40 en sol menor. Orquesta de Córdoba. Manuel Hernández Silva, dirección. Gran Teatro de Córdoba. 20:30 horas. Lleno]

El milagro de delicadeza, emoción y equilibrio en que consisten las últimas obras de Mozart, y muy especialmente las maravillosas tres sinfonías del verano de 1788, supone un reto impresionante para quienes (orquestas y directores) han venido afrontando su interpretación desde entonces. Hay una exigencia casi camerística en cada atril y cualquier pequeño fallo parece notarse más que en otros repertorios; el mínimo desajuste parece arruinar la filigrana sutil de las texturas; hay además una demanda altísima de concentración y acierto por parte del director al escoger los tempi y, sobre todo, al organizar la presencia de los diferentes planos sonoros en que Mozart basa en gran medida las diferentes atmósferas dramáticas con que articula su sorprendente discurso musical.
            Aunque ya casi desde el comienzo del primer movimiento de la Sinfonía n. 39 constatamos que esos dos requerimientos básicos no parecían lograrse del todo (desajustes, pequeños fallos, rigidez y falta de ligereza en algunos fraseos), nos pareció que hubo también momentos magníficos (casi todo el último tiempo, por ejemplo), que compensaron en parte las citadas carencias. Éstas, no obstante, fueron reapareciendo a lo largo de esta sinfonía con inesperada frecuencia (segunda parte del Andante, trío del Minuetto), poniendo trabas a la fiesta en que siempre consiste un programa dedicado a Mozart.
            La segunda parte fue más afortunada, aunque no logró disipar del todo la sensación de añoranza de los buenos momentos a que nos tienen acostumbrados la orquesta y su director.

  
Antonio Torralba


[Publicado hoy en EL DÍA DE CÓRDOBA]

martes, 12 de abril de 2011

COMPAÑÍA

Me gustó que la teleoperadora se riera, porque, normalmente, la cosa va de avasallar o ser avasallado. Creo que se reía como poquito a poco, sin poderse aguantar, porque la broma era un poco tonta y un poco ingenua, y un poco en serio y un poco no; y quizás se notaba que no era el terrorismo que se recomienda para acabar con operadoras pesadas (esas cosas del tipo "¿cómo vas vestida?" o "¿me lo podrías dejar gratis?")... Quizás también pesaba que no se creyera del todo su papel. Fue una tontería, como ya digo:
- ¿Con qué compañía está actualmente?
- Ahora mismo con un amigo, pero normalmente solo. Es que voy en un coche.
- ¿Y -ya se reía abiertamente- sabe qué velocidad tiene?

domingo, 10 de abril de 2011

PRÓXIMO CONCIERTO DE CINCO SIGLOS EN VILLARRUBIA

Por si queréis ir. Hay autobuses de AUCORSA

MIÉRCOLES 13 DE ABRIL. 20:00 HORAS

GÓNGORA ENTRE LOS MÚSICOS DE SU TIEMPO

Música instrumental del Barroco Español a cargo de CINCO SIGLOS

lunes, 28 de marzo de 2011

Este soneto de Góngora gustaba a Borges, quien cita el hermoso primer terceto: ese escenario montado en el aire


A un sueño



Varia imaginación que, en mil intentos, 
A pesar gastas de tu triste dueño 
La dulce munición del blando sueño, 
Alimentando vanos pensamientos,

Pues traes los espíritus atentos 
Sólo a representarme el grave ceño 
Del rostro dulcemente zahareño 
(Gloriosa suspensión de mis tormentos),

El sueño (autor de representaciones), 
En su teatro, sobre el viento armado, 
Sombras suele vestir de bulto bello.

Síguele; mostraráte el rostro amado, 
Y engañarán un rato tus pasiones 
Dos bienes, que serán dormir y vello.

sábado, 26 de marzo de 2011

Escuchando a Brahms

[24 de marzo de 2011. Séptimo Concierto de Abono. Johannes Brahms, Concierto para piano y orquesta n. 1 en re menor, op. 15; Sinfonía n. 1 en do mayor, op. 68. Pierre-Alain Volondat. Orquesta de Córdoba. Álvaro Albiach, dirección. Gran Teatro de Córdoba. 20:30 horas. Lleno]

Casi como ocurre con el de Beethoven, el ciclo sinfónico de Johannes Brahms (1833-1897) ha sido objeto de numerosas grabaciones y es de los más brillantemente representados en el mundo de la fonografía. El primer movimiento de la Sinfonía n. 1, el segundo de la segunda, el tercero de la tercera y el cuarto de la cuarta (no hago juegos de palabras: es la verdad) forman parte de las músicas que todo aficionado al repertorio culto tiene en mente cuando piensa en las maravillas que dejó el género sinfónico. Y suenan a menudo (o sonaban, porque quizás esa afición a la escucha doméstica de obras largas viva horas bajas) en los aparatos de música de los aficionados de todo el mundo. ¿Qué puede aportar a éstos la escucha en vivo de estas músicas archiconocidas? Varias cosas, desde luego, pero una muy especial (enseguida veremos otra) es la posibilidad de disfrutar de la dinámica. En música, llamamos dinámica a las gradaciones de intensidad, a los planos de volumen en movimiento que tanto tienen que ver con el disfrute sensual del arte de los sonidos y que a menudo nos escamotean los medios de grabación y reproducción cotidianos. Pues bien, este aspecto con que siempre nos sorprende la escucha en directo y que tan esencial es en la música de Brahms, me pareció brillar especialmente en la dirección de Albiach. Magistralmente medidos desde el angustioso inicio de la sinfonía bajo la rítmica de los timbales, los matices dinámicos puestos al servicio de las sutiles texturas orquestales brahmsianas, tuvieron quizás momentos todavía más espectaculares en la primera parte de la velada, durante la interpretación del concierto. 
            En ello, desde luego, tuvo un protagonismo esencial el solista invitado; el magnífico pianista y compositor Pierre-Alain Volondat, comprendiendo a la perfección el carácter peculiarmente sinfónico del primero de los conciertos de Brahms, supo unirse a ese empeño por jugar sutilmente con las texturas y las intensidades, sin descuidar las medias tintas, en que basó el director valenciano su acercamiento a estas obras. Además, el solista francés añadió (y me refiero ahora a la otra grandeza de la revisita continua al gran repertorio) una concepción heterodoxa de su lectura, sobre todo en la elección de los tempi. Estas “sorpresas” añadieron un plus de frescura a una interpretación técnicamente impecable que fue ampliamente aplaudida por el público del Gran Teatro. Volondat respondió con una propina inesperada: la Danza Andaluza (op. 37, n. 5) de Granados. Como le gritó un entusiasmado oyente, Merci Monsieur.

  
Antonio Torralba

[Publicado hoy en EL DÍA DE CÓRDOBA]

miércoles, 16 de marzo de 2011

Vivaldi a capella (Cosas de Clase)

Me lo ha dado a conocer mi amigo Miguel y me ha parecido interesante y muy bien hecho, aunque sé que hay personas que tienen alergia a estas cosas "a capella".

lunes, 14 de marzo de 2011

She's always a woman



She can kill with a smile
She can wound with her eyes
She can ruin your faith with her casual lies
And she only reveals what she wants you to see
She hides like a child
But she's always a woman to me

She can lead you to live
She can take you or leave you
She can ask for the truth
But she'll never believe you
And she'll take what you give her as long as it's free
She steals like a thief
But she's always a woman to me

Oh, she takes care of herself
She can wait if she wants
She's ahead of her time
Oh, and she never gives out
And she never gives in
She just changes her mind

She will promise you more
Than the Garden of Eden
Then she'll carelessly cut you
And laugh while you're bleedin'
But she'll bring out the best
And the worst you can be
Blame it all on yourself
Cause she's always a woman to me

She is frequently kind
And she's suddenly cruel
She can do as she pleases
She's nobody's fool
But she can't be convicted
She's earned her degree
And the most she will do
Is throw shadows at you
But she's always a woman to me