sábado, 24 de marzo de 2012

Una orquesta invitada


[22 de marzo de 2012. Programa de Intercambio de Orquestas. Wolfgang Amadeus Mozart, Las bodas de Fígaro (obertura), Concierto para flauta y orquesta n. 1 en sol mayor. Alberto Ginastera, Estancia. Juan Ronda, flauta. Alfredo García, barítono. Real Orquesta Sinfónica de Sevilla. Pedro Halffter, dirección. Gran Teatro de Córdoba. 20:30 horas]

Dentro del programa de intercambio de orquestas, la temporada de abono de la nuestra  ha acogido, el miércoles y el jueves, dos actuaciones de la Sinfónica de Sevilla. La formación, dirigida por Pedro Halffter, ofreció un atractivo programa que en su primera parte incluía dos obras de Mozart y en la segunda la versión completa del colorista ballet Estancia de Alberto Ginastera, obra de 1941.
            Ya desde la vibrante e inspiradísima versión de la célebre obertura de Las bodas de Fígaro, el público pudo apreciar la gran calidad de la formación hispalense y la acertada dirección de Halffter, que tendría su otro momento culmen en la obra de Ginastera.  La programación al completo de esta partitura fue un auténtico acierto, tanto por el poder que poseen sus encantos directos para cautivar al público como por constituir una excelente carta de presentación de las cualidades de la orquesta.
            El papel de los dos solistas me pareció también acertado. Juan Ronda hizo sonar su flauta con un sonido bellísimo, en una versión del concierto de Mozart en la que acaso sólo se pudo echar a faltar algo más de brío. Y el barítono Alfredo García mostró, además de una potente voz, un gran sentido del espectáculo en los fragmentos recitados con un convincente acento argentino y un tono grandilocuente que casaba eficazmente con el carácter de la obra.

Antonio Torralba


[Publicado hoy en El Día de Córdoba]