martes, 11 de diciembre de 2012

ESTE FIN DE SEMANA: VALLADOLID Y DOS TORRES

VIERNES, 14 DE DICIEMBRE
VALLADOLID
IGLESIA DE SAN MIGUEL
20:30





AIRES DEL BARROCO HISPANO
Músicas para instrumentos de los siglos XVII y XVIII


Anónimo (S. XVII)
Folías, glosas instrumentales

Luis de Briceño (h. 1580-¿)
Dança llamada La Españoleta

Emilio de Cavalieri (h. 1550-1602)
Gran Duque de Florencia y Vuelta, glosas

Anónimo (S. XVII)
Marionas, glosas instrumentales

Anónimo (S. XVII)
Bacas, glosas instrumentales

Andrea Falconiero (1585-1656)
La Monarca, danza
Brando dicho el Melo, danza

Gaspar Sanz (1640-1710)
Rujero y Paradetas

Anónimo (S. XVII)
Marizápalos, glosas instrumentales

Anónimo (S. XVII)
Hachas, danza

Pablo Minguet e Yrol (1736-1801)
Seguidilla, danza

Santiago de Murcia (1673-1739)
Fandango, danza

Gaspar Sanz (1640-1710)
Zarabanda, danza


CINCO SIGLOS

Miguel Hidalgo, guitarra barroca y dirección
Antonio Torralba, flautas
Gabriel Arellano, violín barroco
Daniel Sáez, violonchelo barroco


Los tiempos que median entre las vidas de Velázquez y Goya acogieron el tercer gran momento de la música hispana para instrumentos.
El primero, lleno de laúdes, rabeles y axabebas, correspondió a la baja Edad Media y está marcado por la compleja realidad mudéjar. El segundo, el pleno Renacimiento de los violones, las vihuelas y los órganos, supone la particular visión autóctona del arte europeo de la glosa. Y este tercero, rebosante de seguidillas, zarabandas, españoletas y fandangos, viene a culminar los dos anteriores, teniendo como especial protagonista a la guitarra barroca de cinco órdenes. La guitarra supone la cristalización de emblemáticos instrumentos que anduvieron entre las manos de los músicos españoles desde muy antiguo. Desde ese primer momento a que aludíamos, suena en las miniaturas del rey Alfonso X y entre los juglares del Libro de Buen Amor; y, luego, en los mesones y plazuelas de la novela picaresca, en los versos de los cancioneros, en las comedias de Lope de Vega y en el arte sutil de Luis de Góngora, él mismo tañedor.
Hemos rodeado la guitarra con los instrumentos a los que a menudo unía sus cuerdas, y recogido un ramillete de danzas y sones de fama de los siglos XVII y XVIII, muchos de los cuales tuvieron en el mundo del teatro y de las escuelas de baile su contexto ideal, además por supuesto de otros ambientes populares y cortesanos. 
Junto a las ventanas que los lienzos de Sánchez Cotán, Velázquez o Zurbarán abren sobre nuestros Siglos de Oro hay un suave son de instrumentos músicos que los inunda,  que da tibieza a los cuerpos que salen de la oscuridad, sentido a sus gestos, sabor a los manjares de los bodegones, aromas al vino o las flores… Pudieran ser algunos de los que suenan esta noche.





SÁBADO, 15 DE DICIEMBRE
DOS TORRES (CÓRDOBA)
CASA DE LA CULTURA
21:30



SONES DE INSTRUMENTOS
Monodias instrumentales en tiempos de las Navas de Tolosa


Anónimo (s. XIII)
Quant le rosssignol s'escrie, danza

Tassinus (s. XIII)
Chose Tassin III, danza
Chose Tassin I, estampie

Teobaldo de Navarra (1201-1253)
Seigneurs, Sachiez, danza

Anónimo (s. XIII)
La Uitime Estampie Real, estampie
Dansse Real, danza
La Quinte Estampie Real, estampie

Peirol (h.1188-h.1222)
Si ben sui loing et entre gent estraigna, preludio

Guiraut d'Espanha (s. XIII)
Ben volgrá, danza

Alfonso X, el Sabio (1221-1284)
A madre do que livrou, cantiga

Cadenet (h. 1160-h. 1235)
S’anc fui belha ni prezada, alba

Alfonso X, el Sabio (1221-1284)
Maravillosos e piadosos, cantiga

Anónimo (Tradicional Andalusí)
Dos danzas



CINCO SIGLOS

Miguel Hidalgo, laúd y guitarra moriscos; dirección musical
Antonio Torralba, flautas
Gabriel Arellano, viola
José Ignacio Fernández, cítola y bandurria medievales
Daniel Sáez,  rabel medieval
Antonio Sáez, percusión



NOTAS AL PROGRAMA

En el verano de 1170 una boda de príncipes acapara la atención de la Cristiandad. Alfonso VIII de Castilla y Leonor de Aquitania tienen aún menos de quince años, pero descienden de los reyes más poderosos. Alfonso es hijo del legendario Batallador, y el padre de Leonor es Enrique II de Inglaterra. Desde Castilla envían a Burdeos una embajada de obispos y nobles para traer a la novia. Un cortejo de trovadores y juglares acompaña a la princesa hasta Tarazona, lugar del desposorio, y muchos de ellos permanecerán en la corte al amparo del rey más cortés y dadivoso que hubo jamás en ninguna de las tres religiones, como describe al recién casado monarca el trovador Raimón Vidal de Besalú. Otros músicos como Gavaudán o Guiraut de Calansón le dedicaron versos no menos elogiosos y, como antes hiciera el célebre Marcabrú, pusieron empeño en animar a los príncipes y reyes cristianos en el cumplimiento de su misión esencial en este mundo: poner freno al avance de las tropas musulmanas. Quiso el destino que al rey mecenas le cupiera el orgullo de protagonizar la victoria más espectacular en esa causa: la de las Navas de Tolosa, llamada en la época simplemente "La Batalla", el 16 de julio de 1212.
Como consecuencia de ese acontecimiento que ahora rememoramos, el poder musulmán en la península ibérica comenzó su declive definitivo y la Reconquista tomó un nuevo impulso. Ello no impidió que en los terrenos del arte y de la música el influjo de al Andalus siguiera siendo notable durante varios siglos más, como demuestran los elocuentes testimonios referidos a posteriores reinados, en especial el de Alfonso X el Sabio. Una parte sustancial de esa influencia se plasmó en la conformación del instrumentario musical cristiano, algunas de cuyas funciones evocamos en este programa.
Con las flautas, tambores, laúdes moriscos, cítolas vihuelas de arco y rabeles que testimonian manuscritos, arquivoltas, canecillos y capiteles recreamos las danzas y sones de aquellos lejanos tiempos de nuestra historia.