sábado, 24 de noviembre de 2007

Reposa suavemente

Sandrine Piau canta Ruhe sanft, mein holdes leben de la ópera Zaïde (K 344) de Wolfgang Amadeus Mozart. Christophe Rousset dirige Les Talens Lyriques. Festival de Saint-Denis, 2003.

Ruhe sanft, mein holdes Leben,
schlafe, bis dein Glück erwacht;
da, mein Bild will ich dir geben,
schau, wie freundlich es dir lacht:
Ihr süßen Träume, wiegt ihn ein,
und lasset seinem Wunsch am Ende
die wollustreichen Gegenstände
zu reifer Wirklichkeit gedeihn.



Reposa suavemente, mi dulce amor,
duerme hasta que se despierte tu buena fortuna.
Toma, te dejo mi retrato,
mira con cuanta complacencia te sonríe.
¡Dulces sueños, acunad su descanso
y que lo que imagina,
en sus sueños de amor,
se convierta finalmente en realidad!


2 comentarios:

ANA DE LA ROBLA dijo...

Una de las arias más hermosas de Mozart. Es como un suspiro en la noche. La versión de Lynne Dawson me parece también muy delicada. Un beso.

Antonio dijo...

Un suspiro en la noche...

-¿Quién anda ahí, suspirando en el silencio de la noche?
-Un hombre que rehuye los palacios y busca la música
(...)
-¿Conque habéis descubierto que la música no es por complacer al rey?
-Descubrí que era por agradar a Dios.
-Y os habéis equivocado, pues Dios habla.
-¿Por regalar el oído?
-Aquello de lo que yo no puedo hablar no regala el oído, señor.
-¿Por conseguir oro?
-No, el oro no es audible.
-¿Gloria?
-No. No son sino nombres que se renombran.
-¿Silencio?
-Éste no es sino lo contrario del habla.
-¿Por los músicos rivales?
-¡No!
-¿Por el amor perdido?
-No
-¿Por el desamor?
-No y no
-¿Será por un barquillo dado a lo invisible?
-Tampoco. ¿Qué es un barquillo? Se ve. Tiene sabor. Se come. Eso no es nada.
-No sé qué más, señor. Creo que hay que dejar una copa a los muertos...
-Ahí os quemáis.
-Un pequeño abrevadero porque beban aquellos a quienes el lenguaje ha traicionado. Por la sombra de los niños. Por los martillazos de los zapateros. Por los estados que preceden a la infancia. Cuando carecíamos de aliento. Cuando carecíamos de luz.