sábado, 28 de marzo de 2009

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Cada tanto, recuerdo, busco y disfruto el humor de Luis Sánchez.
Lo bueno es escucharlo (en la página de Luis del Olmo hay varios fragmentos), pero también se disfruta leído. Como soy perezoso tecleando pero quiero compartirlo, elijo al azar uno de los fragmentos más cortos de su libro Santos Varones (Madrid: Espasa Calpe, 1995):

Don Amonescita Tejemanejes
Fabricaba codos para la gente que no tiene codos. Su padre, don Jolgorios Amonescita, hacía la vendimia de la patata en sus hora s libres y su santa esposa hacía curcusí para los pobres y por las tardes montaba a caballo en camello, para así poder sustentar a doce sobrinas numismáticas que hacían la carrera de cien metros vallas en la calle de la Ballesta. Pero ¡aquel hombre!, don Amonescita Tejemanejes, no cejaba, porque él quería que sus padres se hicieran adultos el día de mañana (jueves), para así poder sustentar los gastos de su cuñada, que tenía una tienda de bragueros en Córdoba. Pero ¿qué pasó?: Su padre, don Jolgorios Amonescita, murió de una indigestión de collejas y su santa esposa, doña Estefina, murió de un ataque de silicona en una pierna que tenía fuera del matrimonio y de la ventana, de modo y manera que aquel santo varón no pudo afrontar tal situación y se tiró al tren. Luego se tiró a la criada, a consecuencia de lo cual tuvieron un hijo que salía de la estación de Atocha a las 11,40 y a las 13,30 estaba en Sevilla. ¡Menudo pájaro estaba hecho!, ¡Santo varón, santo varón!

3 comentarios:

Anónimo dijo...

El programa de Luís del Olmo falleció con Luis Sanchez Polar TIC
era el único peregíl, que adornaba
el programa. QUE DIOS LO TENGA EN
SU SANTA GLORIA. M. L.

Anónimo dijo...

USTED SI QUE ES UN MAESTRO JAJAJAJ

Antonio Sáez dijo...

Chapó!!!
Alegraba las mañanas radiofónicas como ningún otro