domingo, 6 de septiembre de 2009

Confesión renacentista (o arte de confesar moriscos)

Fray Pedro de Alcalá concibió su Arte para ligeramente saber la lengua aráviga como una única obra junto con el diccionario titulado Vocabulista arávigo en letra castellana. Ambos textos responden a la preocupación por la lingüística en la época que sigue a la conquista de Granada por los Reyes Católicos. Impulsada por el arzobispo fray Hernando de Talavera, vio la luz en 1505 en el taller que el impresor Juan Varela de Salamanca tenía en Granada. Estos datos aparecen en una nota manuscrita de la portada y no impresos en el libro, donde tampoco figura el nombre del autor. El desconocimiento de los caracteres arábigos dificultó su edición, detalle que queda recogido en un párrafo del libro a modo de disculpa.
Hay una sección que consiste en un manual para el confesor con preguntas ordenadas según los mandamientos y otras doctrinas.
También aquí, como en el post del ejemplo anterior, la música hace acto de presencia. Al menos, en dos preguntas referidas a los mandamientos sexto y tercero.
Obsérvese que el texto aparece en dos columnas: castellano a la izquierda y dialecto granadino andalusí a la derecha.


Sexto








¿Hezistes alguna canción, oístela con deleite provocando a vos o a otros lujuria?

Tercero



¿Fuestes los domingos o fiestas a las tabernas o a las zambras?

Conocí la obra de Pedro de Alcalá (y la segunda de las citas que recojo), gracias a un libro magnífico:
Rodrigo de Zayas, La música en el "Vocabulista" granadino de Fray Pedro de Alcalá, Sevilla: Fundación el Monte, 1995.