miércoles, 1 de octubre de 2008

Una novela en una funda de plástico

Una semana después, me devolvió aquel libro tan hermoso dentro de una funda de plástico que le venía muy grande; una funda de ésas de guardar folios. Se veía raro allí dentro: "es para que no se estropee". No le había gustado: los personajes se creían adolescentes perpetuos, sus acciones eran incongruentes, sus reacciones no resultaban creíbles. Todo parecía torpe, faltaban explicaciones, y, las que había, eran contradictorias. Etc. La escuchaba en silencio y un poco cabizbajo. Pensé por un momento que hablaba de mí; y aquella novela dentro del plástico transparente parecia una prueba judicial.

2 comentarios:

ANA DE LA ROBLA dijo...

Más de estos, por favor: me ha gustado mucho. Fíjate que hasta lo digo en serio :-)

Antonio Torralba dijo...

Gracias.