miércoles, 17 de diciembre de 2008

Muy graciosa es la doncella

Una de los poemas más bonitos que conozco es este prodigio de sencillez de Gil Vicente (1465-1536). Los terceros versos se abren (eligiendo sustantivos gradualmente más abstractos) como una secuencia cinematográfica. Ése puede ser el condicionante para seguir la cadena...

MUY GRACIOSA ES LA DONCELLA...

Muy graciosa es la doncella,
¡cómo es bella y hermosa!

Digas tú, el marinero
que en las naves vivías
si la nave o la vela o la estrella
es tan bella.

Digas tú, el caballero
que las armas vestías,
si el caballo o las armas o la guerra
es tan bella.

Digas tú, el pastorcico
que el ganadico guardas,
si el ganado o los valles o la sierra
es tan bella.


Gil Vicente

Digas tú, el labriego
que los campos siembras
si la semilla o el aire o la lluvia
es tan bella.

Digas tú, el trovador
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es tan bella.

Digas tú, el violero
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es tan bella.

Digas tú, la bordadora
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es tan bella.

Digas tú, ______________________
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es tan bella.

También se podría cambiar el verso final (es tan fea), pero no mola.