jueves, 28 de mayo de 2009
Aprender y enseñar
Por ello, salvo que las estemos diciendo nosotros, sonreímos ante expresiones como: "¡qué diferente era yo como alumno!", "con esa edad yo tenía una madurez asombrosa", "nosotros sabíamos distinguir lo importante de lo que no lo era", etc. De cerca, conozco incluso el caso de quienes, como inconscientemente, reinventan no ya ante sus alumnos, sino ante sus propios hijos un expediente académico más glorioso, una adolescente voluntad de trabajo, un respeto a la autoridad, una nobleza. Humano y lógico: hay que tumbarse cada noche sobre un lecho medianamente blando de recuerdos...
Pero voy al grano. Hay una forma de recordar de verdad qué alumno era uno. Consiste en comprobar qué tal alumno es ahora.
Como profesor desde hace más de veinte años, reconozco que he aprendido bastante enseñando ("si vis doceri, doce"), pero sobre todo he aprendido en los dos últimos años aprendiendo. No me refiero al estudio o la observación individual, sino al tipo de estudio que, de una forma u otra, defendemos en las aulas: el aprendizaje en clases colectivas. Con un profesor que nos gusta más o menos, con compañeros diversos, sometidos a la casuística a menudo adversa que un día sufrimos como alumnos; la que después idealizamos y a la que ahora sometemos a nuestros estudiantes.
Matricúlate en un curso reglado. Obsérvate y observa. La diversión, al menos, está asegurada.
lunes, 25 de mayo de 2009
Taller de Escritura
Dicen los entendidos en consumo televisivo que el interés de los jóvenes se está desplazando de la sala de estar al dormitorio, esto es, de la televisión en familia a la navegación en solitario. No obstante, un género sigue gozando de la predilección de los alumnos, la teleserie. El ejercicio que publicamos más abajo consistía en escribir una escena de alguna serie de éxito introduciendo en ella el nombre del instituto.
Aquí, el ejerciocio que entregó María del Mar, una alumna de Primero.
Interior del despacho del doctor Gregory House. Cuddy, Trece, Foreman esperan a House. Éste entra.
HOUSE- ¿Algún caso nuevo?
CUDDY- Niño de 16 años. Se desmayó en una clase de Educación Física.
HOUSE- ¿Estaba en el instituto?
CUDDY- Sí, en el instituto… (consulta sus folios) Ángel de Saavedra.
HOUSE- Oh, no, es horrible, horrible, horrible (con su habitual tono irónico)… Hablad con los padres, el chico puede estar más grave de lo que pensamos.
CUDDY- ¿Qué crees que tiene?
HOUSE- Se trata de una enfermedad muy típica en la adolescencia y entre estudiantes de instituto. Se conoce como el Síndrome CA, Cuentitis Aguda.
CUDDY- No está fingiendo…
HOUSE- No, mujer, si yo no digo que finja. Simplemente estoy formulando una teoría.
CUDDY- Si dejaras de distraerte y te centraras en el caso…
HOUSE- Si tú no llevaras ese escote, yo no me distraería y tú te podrías limitar a dirigir el hospital…. ¡Ah! Perdona, creía que era un concurso de obviedades …
FOREMAN- Cuddy está diciendo que no finge porque esta mañana los riñones le han empezando a fallar.
HOUSE- Eso no se puede fingir. Hacedle un escáner. Quiero pruebas para tóxicos y metales. Buscad tóxicos en el instituto donde tuvo el primer síntoma. Ah, y ponedle Interferón.
FOREMAN- ¡Le vas a freír el sistema inmune! ¿De verdad quieres que se lo pongamos?
HOUSE- Mmmmmm... Espera creo que… no… ¿o sí?... ¡Hacedlo, coño!
sábado, 9 de mayo de 2009
¡Resonad, timbales!
[7 de mayo de 2009. Décimo concierto de abono. Ney Rosauro, Concierto para timbales y orquesta de cuerda. Ney Rosauro, Concierto n. 2 para marimba y orquesta. P. I. Chaikovski, Sinfonía n. 6 en si menor op. 74 “Patética”. Orquesta de Córdoba. Cristina Llorens, timbales. Ney Rosauro, marimba. Guillermo Figueroa, dirección. Gran Teatro de Córdoba. 20:30 horas. Lleno]
Cuando en 1675 Jean Baptiste Lully tuvo la ocurrencia de incluir los timbales en la orquesta, no podría imaginar que esos nobles instrumentos de percusión llegarían a colocarse al frente para protagonizar con ella el diálogo que constituye la esencia de la forma concierto. Tampoco lo imaginarían seguramente Bach y los autores del Barroco, que los emplearon profusamente “para el ordenado fundamento, acompañamiento o bajo de trompetas”, como dejó anotado el tratadista Mattheson en 1713. Sin embargo, poco más de un siglo después de la innovación de Lully, la curiosa Sinfonía para ocho timbales y orquesta (1785) de Johann Carl Fisher (1752-1807) y otras poquitas obras singulares de la época apuestan por dar protagonismo a los timbales en estructuras más o menos concertantes.
Pero para que pudiera desarrollarse un verdadero lenguaje de concierto, habría que esperar a que el instrumento desarrollara las posibilidades de afinación que le permitieran participar también en la construcción de la melodía. Faltaban los hallazgos organológicos que jalonan su historia más reciente, desde la invención del pedal de Dresde (1870) hasta la sustitución en el siglo XX de los parches de piel por los sintéticos. Faltaba también, lógicamente, una tradición musical paralela que diera vida artística a esas innovaciones: Beethoven, Berlioz, Nielsen, Béla Bartók, Milhaud, Britten… Todo eso tuvo que ocurrir antes de que autores como William Kraft, Gordon Jacob o John Beck empezaran a abonar una tradición que ha dado sus más interesantes frutos con las aportaciones de Philip Glass (Concerto Fantasía para dos timbaleros y orquesta, 2000) y Ney Rosauro: Concerto para timbales y orquesta (2003).
A este último hubo de enfrentarse Cristina Llorens al comienzo de la velada que vamos a comentar. La brillante percusionista de nuestra orquesta abordó con entusiasmo y resolvió con elegancia los difíciles retos que plantea la original obra del brasileño. Éstos no se basan en el virtuosismo rítmico (que sólo aparece en algún grado en la cabalgata del tercer movimiento), sino en la construcción de un fraseo melódico que ha de explorar el lirismo en el segundo tiempo y ser capaz de insertarse en el emocionante contrapunto del “Bachroque” del comienzo. Las dificultades para conseguir ese fraseo (y, muy especialmente, una aceptable afinación) son enormes con unos instrumentos cuyas características acústicas hacen sumamente difícil la producción (¡y la escucha!) de sucesiones de alturas diversas que podamos sentir como melodías. En aún mayor medida que cuando vemos a un solista de contrabajo intentado que su instrumento hable en el registro agudo, presenciar la lucha de un buen músico con cinco grandes timbales para hacerlos cantar (uno más y echaríamos mano de la metáfora taurina), puede ser un espectáculo magnífico de superación humana. Creo que el aplauso más largo de la noche también premiaba el encanto, la sencillez y la gracia con que la solista mostró ese aspecto.
A continuación, el inspirado autor de la obras de la primera parte se puso al frente de la marimba para demostrar que también es un gran solista. Interpretó muy bien su Concierto n. 2 para marimba y orquesta, obra llena de hallazgos formales (el tratamiento de la forma sonata en el primer movimiento), tímbricos (muy interesante la orquestación de la tercera parte) y melódicos. Estos últimos logran establecer desde el comienzo una fuerte complicidad con el oyente, que disfruta delicias como la encantadora melodía con que comienza el segundo tiempo (Reflections and dreams), construida sobre el bajo del “Aria” de la Suite orquestal n. 3 de Bach.
Manteniendo el aire de romanticismo extremado que inundaba la velada, la segunda parte suponía no obstante un cambio de tercio. La “Patética” sirvió para que brillara el otro protagonista de la noche: el director puertorriqueño Guillermo Figueroa. Si en las obras de Rosauro nos pudo hacer echar en falta mayor complicidad rítmica con los solistas, en el grandioso testamento musical de Chaikovsky estuvo magnífico, alcanzando momentos de hondísima emoción en conjunción con la Orquesta de Córdoba. Una pena que, antes de extinguirse del todo los graves de los contrabajos que ponen un broche de triste penumbra a esta sinfonía, parte del público de butaca se levantara aprisa para marcharse sin agradecer, ni en el grado que la corrección exige, la espléndida actuación que acababa de presenciar: una inolvidable velada construida con los esfuerzos de un gran conjunto orquestal, muchos años ya al servicio del melómano cordobés. ¡Dios, qué buen vassallo si oviese buen señore!
Antonio Torralba
jueves, 7 de mayo de 2009
Si es la música del amor sustento
If music be the food of love,
Si la música es el alimento del amor,
sing on till I am fill'd with joy;
canta hasta que me llene de alegría;
for then my list'ning soul you move
así mi alma oyendo mueves
with pleasures that can never cloy,
con placeres que nunca se pueden saciar
your eyes, your mien, your tongue declare
tus ojos, tu gracia, tu lengua declara
that you are music ev'rywhere.
que eres música donde quiera que estés.
Pleasures invade both eye and ear,
De placer se llenan por igual ojos y oído,
so fierce the transports are, they wound,
y tan fieros son los efectos, que hieren,
and all my senses feasted are,
y todos mis sentidos hacen fiesta
tho' yet the treat is only sound.
en un banquete de sonidos
Sure I must perish by our charms,
Seguro que muero a tos encantos
unless you save me in your arms.
si no me rescatas en tus brazos
Vídeo realizado por MehdiCaps con la partitura que aparece en el primer libro del Orpheus Britannicus (Henry Playford, 1698) y la versión grabada en 1994 por Barbara Bonney (soprano), Mark Caudle (viola bajo) y Robert King (clave).
Aquí, colgada en youtube por el mismo autor del vídeo anterior, podemos escuchar la versión de 1982 de Emma Kirkby, Richard Campbell (viola bajo) y Christopher Hogwood (espineta).
El fragmento de Shakespeare (Noche de Reyes, 1601), de sentido bien distinto, es:
DUKE ORSINO:
If music be the food of love, play on;
Give me excess of it, that, surfeiting,
The appetite may sicken, and so die.
That strain again! it had a dying fall:
O, it came o'er my ear like the sweet sound,
That breathes upon a bank of violets,
Stealing and giving odour! Enough; no more:
'Tis not so sweet now as it was before.
O spirit of love! how quick and fresh art thou,
That, notwithstanding thy capacity
Receiveth as the sea, nought enters there,
Of what validity and pitch soe'er,
But falls into abatement and low price,
Even in a minute: so full of shapes is fancy
That it alone is high fantastical.
domingo, 3 de mayo de 2009
Wolfie Dann y la canción del verano (cosas del clase)
Al final da con ella, como habrás visto si has llegado hasta el final:
Si te tumbas en la playa desnuda,
ahí hay cobertura, ahí hay cobertura
Si te tapas de repente la cintura,
ahí no hay cobertura, ahí no hay cobertura
Y es que me sube, me sube la cobertura
cuando te veo moviendo la cintura
Y si me dices “ven aquí” con sabrosura,
¿sabéis lo que pasa amigos? Os lo voy a contar:
Y si me dices “ven aquí” con sabrosura,
me llenas la batería sin usar el cargador
La cobertura la cobertura
la cobertura, madre mía, qué locura
La cobertura la cobertura
la cobertura me la pone bien du
dudú, dudú, dudú, dudú, dudú
Vamos a la playa que yo tengo cargador
Vamos a la playa que cambie de operador
Vamos a la playa que yo tengo cargador
Vamos a la playa que cambie de operador
Aquí el fragmento en concreto del vídeo anterior para practicar:
Vamos a hacer una "nueva" siguiendo el modelo de la anterior:
Si estás solo cuando llega la calor,
no pasa nada si estás al ordenador
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Y es que no hay nada mejor que el ordenador
si lo que buscas es un poco de amor
Y si te encuentro en el chat mucho mejor
¿Sabéis lo que pasa amigos? Os lo voy a contar:
Y si te encuentro en el chat mucho mejor
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Ocho Greensleeves para hablar de música en clase
David Nevue, piano
Vanessa Carlton
Sarah McLachlan
Aafje Heynis
Paula Bär-Giese - soprano
Hans Meijer - lute
Vanessa Mae
La fantasía sobre... de Vaughan Williams (datos en el vídeo)
lunes, 27 de abril de 2009
Los ruiseñores de los Sotos de la Albolafia
¡No conoces la muerte, Pájaro inmortal!
No te hollará caído generación hambrienta.
La voz que ahora escucho mientras pasa la noche
fue oída en otros tiempos por reyes y bufones;
tal vez fuera este mismo canto el que una senda
encontró en el triste corazón de Ruth, cuando
enferma de añoranza, se sumía en el llanto
rodeada de trigos extranjeros,
la misma que otras veces ha encantado mágicas
ventanas que se abren a peligrosos mares
en prodigiosas tierras ya olvidadas.
Para aclarar el sentido de estos versos, Borges recurre a un párrafo metafísico de Shopenhauer (El mundo como voluntad y representación) escrito veinticinco años después que la oda de Keats:
Preguntémonos con sinceridad si la golondrina de este verano es otra que la del primero y si realmente entre las dos el milagro de sacar algo de la nada ha ocurrido millones de veces para ser burlado otras tantas por la aniquilación absoluta. Quien me oiga asegurar que ese gato que está jugando ahí es el mismo que brincaba y que atravesaba en ese lugar hace trescientos años pensará de mí lo que quiera, pero locura más extraña es imaginar que fundamentalmente es otro.
La poesía, dice mi amigo Miguel, es una forma de superstición como otra cualquiera; cosa que, añado, sólo puede preocupar a quien busque en ella alguna verdad distinta a la de la música.
Anteayer, bien pasada la media noche, celebrando que salíamos del bar de la Ribera en que solemos celebrar el ensayo musical con que celebramos los domingos, cruzamos a mirar el río. Nos dejó mudos el canto del ruiseñor. Al menos cuatro parejas cantaban desde los Sotos de la Albolafia. Como para atajar cualquier metafísica (palabra que vale por superstición), Antonio, otro pájaro, nos dijo que el ruiseñor canta para que la hembra no se levante del nido en que empolla.
Pero sonaba a música, a poesía, a la maquinaria de desatar supersticiones individuales (las que ayudan a sobrellevar la vida) y colectivas (Ovidio, Shakespeare, Keats, Shopenhauer, Wilde, Borges...)
viernes, 24 de abril de 2009
Historia de la Música y Selectividad
El hecho evidencia además cierto tic constante en las autoridades educativas: la música y su historia se consideran algo relacionado sólo con la práctica artística y no también y sobre todo con las Humanidades. A pesar de la presencia ubicua de lo musical en las sociedades de todo tiempo y lugar, de su fuerte influencia en los comportamientos de las colectividades y de su carácter de crisol donde se funden ciencias y artes (literatura, física, tecnología…), los responsables de organizar el nuevo bachillerato la dejan fuera de su modalidad de Humanidades y Ciencias Sociales.
La proverbial sordera de la Universidad española en los últimos siglos sumará a partir del curso 2009-2010 un nuevo símbolo. De las aulas que acogen a los jóvenes que realizan las pruebas de acceso a los estudios universitarios desaparecerán las audiciones de obras inmortales, el vocabulario musical y los temas de historia de la música que recién acababan tímidamente de asomarse.
Antonio Torralba Martínez
Profesor de Música del IES ÁNGEL DE SAAVEDRA (Córdoba)
Am tage aller seelen
Video colgado en youtube por Arsamene
Am Tage aller Seelen
(Litanei auf das Fest aller Seelen), D 343 (1816)
Dietrich Fischer-Dieskau - Barítono
Gerald Moore - Piano
Grabación de estudio - 1965
Texto:
Poema de Johann Georg Jacobi (1740-1814)
Ruhn in Frieden alle Seelen,
Die vollbracht ein banges Quälen,
Die vollendet süßen Traum,
Lebenssatt, geboren kaum,
Aus der Welt hinüberschieden:
Alle Seelen ruhn in Frieden!
Und die nie der Sonne lachten,
Unterm Mond auf Dornen wachten,
Gott, im reinen Himmelslicht,
Einst zu sehn von Angesicht:
Alle, die von hinnen schieden,
Alle Seelen ruhn in Frieden!
Descansad en paz, todas las almas
Que han pasado con ansiosos tormentos,
Que han pasado por dulces sueños
Quienes, saciados con vida o apenas nacidos
Han partido ya de este mundo
Que todas las Almas descansen en paz!
Y aquellos que nunca han sonreído al sol,
Que ocultaron su mirada en las espinas bajo la luna,
Para ver a Dios en pura luz celestial
Y lo han mirado cara a cara,
Todos los que han partido ya de este mundo
Que todas las Almas descansen en paz!
Trad. de Daniel Faure
jueves, 23 de abril de 2009
jueves, 16 de abril de 2009
In just spring (E. E. Cummings)
spring when the world is mud-
luscious the little
lame balloonman
whistles far and wee
and eddieandbill come
running from marbles and
piracies and it's
spring
when the world is puddle-wonderful
the queer
old balloonman whistles
far and wee
and bettyandisbel come dancing
from hop-scotch and jump-rope and
it's
spring
and
the
goat-footed
balloonMan whistles
far
and
wee
Cómo suena a lo lejos, sobre el barro de la primavera, el silbato del hombre cojo de los globos. Y Edu y Guille vienen corriendo de jugar a las canicas y a los piratas. Es primavera y el mundo un charco muy bonito, mientras el hombre raro de los globos pita a lo lejos y Betty e Isabel vienen bailando saltando a la comba y jugando a la cheta. Es primavera. Y se oye a lo lejos al hombre de los globos tocar su pito renqueando.
miércoles, 15 de abril de 2009
Cosas de clase: Canción como una oración (Marta Pessarrodona)
Cançó com una oració
Quan arribi, amor,
l´hora dels mots eixorcs,
per caritat, omple
de silenci els retrets
i vesteix d'absència
els llocs i els indrets
on ja no aniré a trobar-te
Canción como una oración
Cuando llegue, amor,
la hora de las estériles palabras,
llena, por caridad,
de mudez los reproches
y reviste de ausencia
los sitos y los lugares
donde ya no iré a encontrarte
[Versión de J. Agustín Goytisolo]
I Say A Little Prayer (Aretha Franklin)
The moment I wake up
Before I put on my makeup
I say a little prayer for you
While combing my hair, now,
And wondering what dress to wear, now,
I say a little prayer for you
Forever, forever, you'll stay in my heart
and I will love you
Forever, forever, we never will part
Oh, how I'll love you
Together, together, that's how it must be
To live without you
Would only be heartbreak for me.
I run for the bus, dear,
While riding I think of us, dear,
I say a little prayer for you.
At work I just take time
And all through my coffee break-time,
I say a little prayer for you.
Forever, forever, you'll stay in my heart
and I will love you
Forever, forever we never will part
Oh, how I'll love you
Together, together, that's how it must be
To live without you
Would only be heartbreak for me.
My darling believe me,
For me there is no one
But you
Para cantar en clase
domingo, 12 de abril de 2009
La cabaña (Manuel Vicent)
Canon 2 a 2 Violini in unisono
Canon 3 a 2 per Motum Contratium
Hesperion XX
Jordi Savall