lunes, 10 de agosto de 2009
domingo, 9 de agosto de 2009
Los justos
Me acordaba de este famoso poema (éste sí verdadero) de Borges, en el que se aproxima lo máximo a esos contenidos, pero manteniéndose a mi juicio en la esfera del arte.
Los justos
Un hombre que cultiva un jardín, como quería Voltaire.
El que agradece que en la tierra haya música.
El que descubre con placer una etimología.
Dos empleados que en un café del Sur juegan un silencioso ajedrez.
El ceramista que premedita un color y una forma.
Un tipógrafo que compone bien esta página, que tal vez no le agrada
Una mujer y un hombre que leen los tercetos finales de cierto canto.
El que acaricia a un animal dormido.
El que justifica o quiere justificar un mal que le han hecho.
El que agradece que en la tierra haya Stevenson.
El que prefiere que los otros tengan razón.
Esas personas, que se ignoran, están salvando el mundo.
jueves, 6 de agosto de 2009
La ola de la literatura
Yuan Hongdao
Habiendo alquilado una casa cerca de la Puerta de Dougzhi, he dispuesto mi bliblioteca en una pequeña estancia a la derecha de la cámara principal y encima de la puerta he escrito este nombre, sacado de Xu Wei: Celda de la Ola de la Literatura. Alguno me ha dicho: "Vuestra región natal no es más que un vasto paisaje de agua. Pero aquí, en la capital, el ruido y el polvo suben hasta el cielo y oscurecen el esplendor del sol. No hay una gota de agua, y menos en esta estancia: ¿cómo se puede imaginar ver una ola?". Habiendo hecho de este lugar mi eremitorio, le he respondido sonriendo: "No se trata del agua en su forma real. Pero de todas las cosas bajo el cielo, nada se parece a la literatura más que el agua. Ella parte en línea recta de improviso, y luego cambia su curso de improviso. Cubre el cielo, y luego lo descubre; en un instante, una nube oscura se extiende en el infinito sutil, es un velo de seda; en el remolino, es el ojo de un tigre; en la cascada, es un rayo celeste; erguida en la ola, es una cascada de jade; al romperse, es un dragón; esparcida y difusa, es la niebla; enardecida, es el viento; encolerizada, es el trueno. Rápida o lenta, lánguida o brusca, ella fluye en diez mil formas. Por eso lo más prodigioso y más mudable que hay bajo el cielo es el agua. Nacido en una tierra de aguas, estoy acostumbrado a ella desde la infancia, y siempre me he sentido afín al agua. He atravesado el Dongting, he pasado el Huaihai, surcado el Yantan; he esplorado las maravillas del Wuxie, he recorrido los sitios más bellos de los ríos y los lagos, he conocido a fondo toda sus transformaciones. Y ahora estoy convencido de que, bajo el cielo, no existe agua que no sea literatura. Desde que resido en la capital, tengo la costumbre de cerrar mi puerta para consagrarme a la meditación. Entonces mi pecho se expande, como si aparecieran delante de mí cosas reales. Todo lo que he visto en el pasado, el romperse de la ola, el remolino profundo o el rizado leve de la brisa, comparece de improviso ante mis ojos. Así, cojo un libro, las Memorias históricas o las poesías de Du Fu, Li Bai o Su Dongpo y, a medida que leo, el agua se me manifiesta en todas sus fantásticas metamorfosis. Se acumula en una garganta, se yergue en altas olas, canta entre las piedras de una fuente, se ensancha en el mar, se desencadena en una cascada, se recoge en un estanque. Todo lo que es suelto y sinuoso es agua. Toda litetartura, para mí, es agua. Una montaña alta o baja, si es bella, también es sin duda literatura; pero lo que es alto no puede rebajarse, lo que es rígido no puede doblarse, si es una cosa muerta. Esto no vale para el agua. Por tanto, el alma de la litaratura es la del agua; bajo sus apariencias distintas son de la misma esencia. Por eso, en mi celda, no veo más que agua; los ríos y los mares se suceden, día tras día, ante mis ojos. Si no comprendéis es porque vuestra mente es limitada. ¿Por qué os hace reír el nombre de mi celda?".
Texto seleccionado y traducido del chino al francés por Martine Vallette-Hémery (Les Formes du vent. Paysages chinois en prose, Albin Michel, Paris, 2007). Traducido al español por Antonio Abellán para el número 32 de la revista FMR.
lunes, 27 de julio de 2009
Dani desde Calcuta V
Hoy ha llegado un hombre nuevo a Kalighat. Tenía una herida en el pie y otra en la rodilla. Mientras le curaban la del pie (Teresa, Carlos-el que le ayuda- y otro que le sujetaba los brazos para que no se moviera tanto) he tenido que sujetarle yo la otra pierna porque el pobre se retorcía de dolor. Incluso después del pelotazo de chute por vía intravenosa, el hombre se ha quejado. Tenía un agujero en el pie que aparentemente no era mucho (pues estaba sucio -negro- y se confundía con su color de piel); pero cuando Teresa ha empezado a quitar porquería y carne muerta... he vuelto a ver hueso, pero esta vez las falanges del pie. Con razón no podía andar...
Qué gracioso ha sido hoy al venir andando para Sudder (la calle donde solemos ir a comer) y encontrarnos en plena calle con un rebaño de cabras. Tenemos fotos que lo demuestran.
domingo, 26 de julio de 2009
Xemáa al Fna



sábado, 25 de julio de 2009
Bach siempre
Stirb in mir,
Muere en mí,
Welt und alle deine Liebe,
mundo, con todo tu amor,
Daß die Brust
para que mi corazón
Sich auf Erden für und für
por siempre jamás en la tierra
In der Liebe Gottes übe;
practique más y más el amor a Dios;
Stirb in mir,
muere en mí,
Hoffart, Reichtum, Augenlust,
arrogancia, riquezas, avaricia
Ihr verworfnen Fleischestriebe!
corruptos instintos de la carne.
Clave
El posible origen
viernes, 24 de julio de 2009
Dani desde Calcuta IV

Estoy muy bien adaptado por aquí, amén de que aún no he caído en la diarrea; el otro día tuve una falsa alarma, pues lo que yo pensé que iba a ser aguachirri al final se quedó sólo en crema pastelera; y hoy ya ha sido el éxtasis: he cagado duro como una roca y encima NO ME HE MANCHADO!!
Lo peor de todo es que uno se acostumbra a ver a la gente viviendo en la calle, uno ve “normal” tanta miseria. A diferencia de allí, si ves un pobre por la calle te da cosica, porque no es lo normal. Aquí al contrario: lo normal es ver a gente viviendo en la acera. De hecho, lo normal es que los peatones (que los hay a mogollón, pues Calcuta está superpoblada -lo cual esta muy relacionado con la pobreza) vayan caminando por la calzada (una de las razones por la que los coches constantemente pitan), porque, o no hay acera, o normalmente cada 20-10 pasos (depende de qué calle) te encuentres “obstáculos”.
Últimamente hay más camas vacías de lo normal en Kalighat. Cada vez cuesta más encontrar a gente muriéndose (literalmente) en la calle. Como nos contó la médico de Kalighat (centro al que voy), la razón es que el gobierno ha ordenado a la policía que a todo el que vea en esa situación, lo monte en un tren.
Hoy ha sido un día muy chulo y fuera de lo normal (dentro de que hasta ahora ningún día ha sido normal por aquí). Dos veces al año es el Día del Voluntario. Por la mañana ha sido libre: hemos ido a ver el Victoria Memorial, esto es, el palacio de la reina Victoria cuando los guiris colonizaban esto. Es un palacio bastante grande, rodeado de jardines preciosos y muy verdes y no parece que estás en Calcuta cuando paseas por ellos. Luego hemos ido a una iglesia (creo que era protestante) y me ha sorprendido un cuadro de la típica escena de mil ochocientos y pico, en plena colonización, con la iglesia de fondo, y paseando por el parque varias inglesas, con sus vestidos de repollo con volantes (tipo meninas) y todas con un indio sujetándole un paraguas como sombrilla.
Después hemos ido al New Market. Se trata de una especie de mercadillo, pero en interior y con puestos fijos; más o menos viene a ser la plaza, pero no sólo se compra comida: se compra de todo (yo he intentado comprar un sitar, pero me pedían mucho y además era una mierda y no sonaba un mojón). Lo peor es que al entrar hay indios cuyo trabajo consiste en pegarse a ti y aconsejarte dónde ir: te preguntan qué quieres y te dicen de llevarte. Son pesadísimos. No te cobran por ello, pero evidentemente se llevan comisión en las tiendas que aconsejan, y ya digo, son super pesados. Como te vean pinta de guiri (algo difícil de disimular por aquí) es imposible deshacerte de ellos. La paciencia es su arma, porque saben que al menos les vas a preguntar dónde coño está la salida, pues eso es como un suburbio de pasillos casi similares y muy laberínticos. Por muchos feos que les hagas ellos te siguen a todas partes.
Luego por aquí hay voluntarios que no tienen ni puta idea de dónde coño están. Otros sí. Hoy que hoy he estado hablando con una española que lleva desde marzo viajando la India. Dice que sin duda la ciudad más pobre es Calcuta, que habiendo estado aquí sobreviviríamos a cualquier otra ciudad del país. Otras (no sé por qué, pero mujeres)piensan que aquí no hay pobreza, que es su cultura y su estilo de vivir; que en Barcelona un pobre es peor porque esta solo, pero aquí no porque hay muchos y se ayudan entre ellos. No es extraño verlas vestidas superpijas con un faisán sobre el cuello (osease, un pañuelo de “¿dónde vas con eso, colegui?”) y que se quieran volver a España en breve porque aquí no pintan nada. En verdad esto no lo asimila todo el mundo (aunque afortunadamente al menos la mayoría de aquellos con quienes hablo sí).
Una de las razones de no asimilar esto puede ser el ver cosas como la herida que vi el otro día en Kalighat (aunque tampoco es obligatorio ir a los centros): se trataba de una herida en el talón. Nunca he visto nada parecido, ni en fotos. No sólo se veía el hueso del talón perfectamente, sino además el tendón, porque en toda esa zona no había piel ni carne. Es increíble la imagen de ese pobre hombre (que por cierto, se parece a Sagat, el del Street Fighter) boca abajo, mordiendo la almohada, un voluntario sujetándole la pierna con una mano y el tobillo con la otra, y la médico cortando con unas tijeritas pequeñitas restos de hueso del talón necrosados o infectados (porque los cachitos que cortaba estaban negros). De heridas vamos bien despachados. Los primeros días, cuando realizaban las curas no quería mirar pero con el tiempo quiero conocer más a las personas que hay aquí, y saber por qué están y qué les pasa.
Hay otro que en el lado izquierdo de la cadera, a la altura del culo tiene un agujero inmenso. Me impresionó cómo la médico (su nombre es Teresa, y es de Italia), después de curar la herida, se la rellenó con unos polvos (supongo que cicatrizantes). Hay otro (creo que tiene sida) que es el hombre más delgado que he visto en persona. Exactamente igual que los que salen por la tele de África: su húmero (el antebrazo le abulta más pues consta de dos huesos -cúbito y radio-) es casi la mitad de lo que puede abarcar rodeándolo mi pulgar e índice; es decir, solo tiene pellejo, SOLAMENTE. Da grima tocarlo porque sólo tocas hueso, nada de músculo; y a personas así lo poco que hay que hacer es demostrarles cariño con cosas tan tontas como tocarlos y darles masajillos. Con solo tocarlos, son felices.
Una cosa que me impresiona de aquí es cómo se ayudan entre ellos. Si a la hora de darles el medicamento no tragan bien (hay algunos un poco retrasados, o como se dice aquí, “mental”), los que están menos mal y pueden medio caminar se acercan y hablan con ellos; porque eso es otra, el idioma. Como iba diciendo, se ayudan mucho entre ellos. Recuerdo cuando estuve en el comedor de los Trinitarios que ni mucho menos había tan buen rollo entre los que iban a comer. Ahí comprendí un poco más a la madre Teresa cuando se refería a que en Calcuta habitan los más pobres de entre los pobres.
A la hora de comer el primer día fue dantesco (ya estoy acostumbrado). Si aquí a todas las comidas las acompañamos de pan, allí lo hacen de arroz; lo que cambia es la salsa o condimento que le echan: pescado, patatas, etc… Lo sorprendente es que comen con las manos (y siempre arroz…). Es un espectáculo verlos comer, y es toda una técnica muy depurada (aunque no menos algo repugnante). Sólo se pringan una mano: la derecha, porque recordad que con la izquierda se limpian el ojal.
Como iba diciendo, hoy fue el Día del Voluntario, y por la tarde, cada país debía preparar un número para los demás (teatro, canción)… Los chinos han cantado una canción super friki con baile incluido que es igual que la del final de cualquier dibujo japonés. Luego, el grupo internacional (constituido por voluntarios sueltos que no iban con ningún grupo en concreto y de varios países) han hecho un teatro muy chulo. Nosotros hemos hecho una mierda: hemos bailado el Aserejé, he imitado al pollo (y de eso estoy muy orgulloso) y hemos cantado el “Soy cordobés” y el popurrí de siempre mientras sacamos a los chinos a bailar (qué poco arte tienen los cabrones).
Hoy me he extendido más en el correo porque estoy escribiendo desde el portátil que nos hemos traído para descargar las fotos todos los días.
Pues nada, os dejo. Que me estoy adaptando muy bien y seguiré dando noticias.
Adjunto una foto que me echaron tomando una cerveza (el primer día que llegamos) en un hotel (concretamente el hotel de la película “La ciudad de la Alegría”) para que apreciéis el “compadreo” que se traen por aquí los cuervos (algo a lo que también uno se acostumbra).
Música concreta española: Sinfonía para un pecador de la pradera solo
“La recuperación del sonido en su dimensión de "ruido" es la recuperación de una dimensión de la sensibilidad, de la capacidad de sentir, inhibida históricamente. Ahora bien, la condición propiamente musical del sonido está dada por el hecho de que su acontecer es determinado por un trabajo de composición. En este sentido, lo determinante no es la simple novedad del sonido en sí, sino el hecho de que sea convocado por la composición. En 1949 los compositores Pierre Schaeffer y Pierre Henry, a partir de sus investigaciones en música concreta, producen la Sinfonía para un hombre solo, la cual se basa en los sonidos y ruidos que un solo hombre es capaz de producir sin ayuda de ningún instrumento. Los sonidos, tanto humanos (respiración, gritos, etc.) como no humanos (pasos, golpes de puertas, etc.), no son en sí mismos inéditos, no obstante la obra sí lo es. Aquí lo nuevo corresponde más bien al hecho de escuchar esos ruidos, lo cual no significa la simple inmersión y disolución del trabajo del compositor en la anónima y trivial materialidad de lo cotidiano, sino que, por el contrario, la música alcanza un alto grado de idealidad al quedar remitida, en la instancia de su recepción, al concepto en el que tiene su origen y fundamento”. Con estas palabras han puesto en contexto los musicólogos la obra de Gregorio Esteban Sánchez Fernández (Málaga, 1932) Sinfonía para un pecador de la pradera solo. Sánchez Fernández tenía 17 años cuando fue compuesta la genial obra de los franceses, pero al parecer no la conocía todavía. Ni tampoco la que parece su influencia más evidente: Las variaciones para una puerta y un suspiro.
-Don Gregorio Esteban
-Llámame Chiquito. Chiquito de la Calzada.
-¿Qué opina de Henry y Shaeffer?
-Son dos fenómenos
-¿Su obra es de ese mismo año?
- Mi obra es del año cuatro. La compuse después de los dolores.
miércoles, 22 de julio de 2009
Dani desde Calcuta III
Joder, me hacéis contar sólo lo chungo de Calcuta. No todo es así: el metro no parece de esta ciudad. Vale lo mismo que el autobús (4 rupias) y está bastante limpio (casi como el cercanias mas chungo de allí, que ya es estar limpio) y se viaja bien, porque los taxis... (eso otra movida: otra crónica). Joder, tengo que hacer crónicas de tantas cosas... Hoy hemos comido en el "vasco" (se llama así porque parece ser que hay o hubo un cocinero vasco) y he comido tortilla de patatas (como allí!!!!!!!!!!!!) y una tostada con tomate y una pechá de ajo (o sea, que picaba), pero bien. Luego, antes de conectarme ahora, he comprado algo de ropa, que aquí está baratísima (camisas chulas por 150 rupias, al cambio unos dos euros y medio).
Bueno os dejo
Namaskar!! (hasta luego!!)
Pd: ahora mismo hay un musulmán por la calle con un megáfono y cantando. Mola pasar por las mezquitas y ver a los árabes rezando...
martes, 21 de julio de 2009
Dani desde Calcuta II
lunes, 20 de julio de 2009
domingo, 19 de julio de 2009
Dani desde Calcuta I
Fuera de coñas, aquí hay mogollón de miseria; pero bueno, era lo que me esperaba.
Otra cosa que me ha llamado la atención: allí en Córdoba es común ver los gorriones picotear y eso, ¿no? Pues aquí en vez de gorriones hay cuervos, no es coña. Los cuervos merodean como Pedro por su casa; además, apenas le tienen miedo al hombre (como los gorriones allí). Por las calles siempre está presente (aparte de los pitos de los coches) ese graznido tan desagradable de los cuervos.
Ah, y otra cosa surrealista es el tráfico. Aquí todo el mundo va pitando. Si conduces y no tienes pito no eres nadie. Los semaforos son optativos (así como los carriles); el primer dia el taxi fue una odisea...
Bueno, seguiré dando noticias. Si queréis preguntar algo en concreto...
miércoles, 15 de julio de 2009
La cítola del Castillo de Warwick

Me manda José Ignacio esta curiosa foto que me trae especiales recuerdos. Recuerdos de cuando hace unos años estuve viendo varios días seguidos el instrumento mostrado en el Museo Británico. Y recuerdos de las reflexiones que su existencia provocó en el seno de CINCO SIGLOS.
El instrumento sobre el que trabaja el señor de la foto es una cítola inglesa del siglo XIV (hacia 1340) que ha podido conservarse gracias a su conversión en viola en el siglo XVI. Ciertos desgastes y marcas muestran que fue bastante tocado en su etapa antigua y varios detalles de su construcción (ligereza, ausencia de decoración en ciertos puntos...) muestran una voluntad de búsqueda sonora.
Pero la riqueza de su ornamentación nos sobrecoge.
Las fotos no llegan a mostrar en detalle las escenas talladas en el boj de la caja: un hombre varea una encina para que caigan las bellotas que alimentan a los cerdos de la piara que cuida. Si te fijas bien, puedes casi verlo en la segunda de las fotos, Ese ejemplo me impresionó. Hay muchos más.
Las pocas veces en que nos topamos con instrumentos reales (casi siempre fragmentos) nos sorprende esa riqueza.
Entonces, ¿por qué se usan hoy instrumentos más baratos para la música medieval que para la renacentista o la barroca?



