martes, 3 de abril de 2012

PRÓXIMA ACTUACIÓN DE CINCO SIGLOS


SONES DE INSTRUMENTOS

Monodias instrumentales en tiempos de las Navas de Tolosa


 Anónimo (s. XIII)

Quant le rosssignol s'escrie, danza


Tassinus (s. XIII)

Chose Tassin III, danza

Chose Tassin I, estampie


Teobaldo de Navarra (1201-1253)

Seigneurs, Sachiez, danza


Anónimo (s. XIII)

La Uitime Estampie Real, estampie

Dansse Real, danza

La Quinte Estampie Real, estampie


Peirol (h.1188-h.1222)

Si ben sui loing et entre gent estraigna, preludio


Guiraut d'Espanha (s. XIII)

Ben volgrá, danza


Alfonso X, el Sabio (1221-1284)

A madre do que livrou, cantiga


Cadenet (h. 1160-h. 1235)

S’anc fui belha ni prezada, alba


Alfonso X, el Sabio (1221-1284)

Maravillosos e piadosos, cantiga


Anónimo (Tradicional Andalusí)

Dos danzas 




CINCO SIGLOS

Miguel Hidalgo, laúd y guitarra moriscos; dirección musical
Antonio Torralba, flautas
Gabriel Arellano, viola y rabel medievales
José Ignacio Fernández, cítola y bandurria medievales
Antonio Sáez, percusión


Notas al programa

En el verano de 1170 una boda de príncipes acapara la atención de la Cristiandad. Alfonso VIII de Castilla y Leonor de Aquitania tienen aún menos de quince años, pero descienden de los reyes más poderosos. Alfonso es hijo del legendario Batallador, y el padre de Leonor es Enrique II de Inglaterra. Desde Castilla envían a Burdeos una embajada de obispos y nobles para traer a la novia. Un cortejo de trovadores y juglares acompaña a la princesa hasta Tarazona, lugar del desposorio, y muchos de ellos permanecerán en la corte al amparo del rey más cortés y dadivoso que hubo jamás en ninguna de las tres religiones, como describe al recién casado monarca el trovador Raimón Vidal de Besalú. Otros músicos como Gavaudán o Guiraut de Calansón le dedicaron versos no menos elogiosos y, como antes hiciera el célebre Marcabrú, pusieron empeño en animar a los príncipes y reyes cristianos en el cumplimiento de su misión esencial en este mundo: poner freno al avance de las tropas musulmanas. Quiso el destino que al rey mecenas le cupiera el orgullo de protagonizar la victoria más espectacular en esa causa: la de las Navas de Tolosa, llamada en la época simplemente "La Batalla", el 16 de julio de 1212.

Como consecuencia de ese acontecimiento que ahora rememoramos, el poder musulmán en la península ibérica comenzó su declive definitivo y la Reconquista tomó un nuevo impulso. Ello no impidió que en los terrenos del arte y de la música el influjo de al Andalus siguiera siendo notable durante varios siglos más, como demuestran los elocuentes testimonios referidos a posteriores reinados, en especial el de Alfonso X el Sabio. Una parte sustancial de esa influencia se plasmó en la conformación del instrumentario musical cristiano, algunas de cuyas funciones evocamos en este programa.

Con las flautas, tambores, laúdes moriscos, cítolas vihuelas de arco y rabeles que testimonian manuscritos, arquivoltas, canecillos y capiteles recreamos las danzas y sones de aquellos lejanos tiempos de nuestra historia.



CINCO SIGLOS

Desde 1990, fecha de su fundación, el GRUPO CINCO SIGLOS viene dedicándose al estudio y difusión de los repertorios instrumentales más desconocidos de la llamada música antigua. Durante muchos años, el trabajo se centró en la Edad Media. Fruto de estos trabajos han sido numerosas producciones de concierto, varios registros fonográficos y diversas publicaciones científicas. 

Los recitales de CINCO SIGLOS (tales como TRÍPTICO MEDIEVAL, DANZAS DE LA EDAD MEDIA EUROPEA, SONES DE SEFARAD o MÚSICAS MEDIEVALES DEL MEDITERRÁNEO OCCIDENTAL y, más recientemente, los dedicados a repertorios renacentistas y barrocos) han sido llevados con éxito a los más prestigiosos festivales europeos: Royaumont, Chateau de la Roche-Guyon, París, Bolonia, Segovia, Torrechiara, Sarajevo, etc.

Las grabaciones discográficas, de gran reconocimiento por parte del público y la crítica, han sido: UNOS TAN DULÇES SONES (1995), DANSSE REAL (1996),  MÚSICAS DE LA ESPAÑA MUDÉJAR (1997), BEL FIORE DANÇA (1999), SONES DE SEFARAD (2001), IBAN TAÑENDO (2003), UNA DANZA A SONARE (2003), GLOSAS NUEVAS SOBRE VIEJAS DANZAS (2006). SONES DE PALACIO, BAILES DE COMEDIAS (2008) y CUERDAS MUEVE DE PLATA (2011). CINCO SIGLOS ha realizado grabaciones para radio y televisión, y ha colaborado en la película de Carlos Saura, Iberia (2005).

Las investigaciones del grupo (sobre repertorios, organología, iconografía musical, etc.) han ejercido una notable influencia en el panorama de la música antigua.



sábado, 24 de marzo de 2012

Una orquesta invitada


[22 de marzo de 2012. Programa de Intercambio de Orquestas. Wolfgang Amadeus Mozart, Las bodas de Fígaro (obertura), Concierto para flauta y orquesta n. 1 en sol mayor. Alberto Ginastera, Estancia. Juan Ronda, flauta. Alfredo García, barítono. Real Orquesta Sinfónica de Sevilla. Pedro Halffter, dirección. Gran Teatro de Córdoba. 20:30 horas]

Dentro del programa de intercambio de orquestas, la temporada de abono de la nuestra  ha acogido, el miércoles y el jueves, dos actuaciones de la Sinfónica de Sevilla. La formación, dirigida por Pedro Halffter, ofreció un atractivo programa que en su primera parte incluía dos obras de Mozart y en la segunda la versión completa del colorista ballet Estancia de Alberto Ginastera, obra de 1941.
            Ya desde la vibrante e inspiradísima versión de la célebre obertura de Las bodas de Fígaro, el público pudo apreciar la gran calidad de la formación hispalense y la acertada dirección de Halffter, que tendría su otro momento culmen en la obra de Ginastera.  La programación al completo de esta partitura fue un auténtico acierto, tanto por el poder que poseen sus encantos directos para cautivar al público como por constituir una excelente carta de presentación de las cualidades de la orquesta.
            El papel de los dos solistas me pareció también acertado. Juan Ronda hizo sonar su flauta con un sonido bellísimo, en una versión del concierto de Mozart en la que acaso sólo se pudo echar a faltar algo más de brío. Y el barítono Alfredo García mostró, además de una potente voz, un gran sentido del espectáculo en los fragmentos recitados con un convincente acento argentino y un tono grandilocuente que casaba eficazmente con el carácter de la obra.

Antonio Torralba


[Publicado hoy en El Día de Córdoba]

martes, 6 de marzo de 2012

PRÓXIMOS CONCIERTOS DE CINCO SIGLOS

Avance próximos conciertos (iremos completando la información)

14 de abril. 20:30. Córdoba: Sala Orive
SONES DE INSTRUMENTOS. Monodías instrumentales en tiempos de las Navas de Tolosa.
Entrada libre hasta completar aforo

8 de mayo. 20:30. Córdoba: Ermita de la Candelaria
MÚSICAS PARA UN MUSEO. Homenaje al Museo de Bellas Artes de Córdoba.
Entrada libre hasta completar aforo

21 de mayo. París: Oratoire du Louvre
JOTAS, SEGUIDILLAS ET FANDANGOS. Airs du Baroque Espagnol.
Entrada libre hasta completar aforo

11 de octubre. 18:30. Berna: Kulturcasino
SONS D'INSTRUMENTS. Monodies instrumentales au temps de Las Navas de Tolosa.
Entrada por invitación. Embajada Española en Berna

miércoles, 29 de febrero de 2012

NUEVO PROGRAMA DE CINCO SIGLOS SOBRE "LAS NAVAS DE TOLOSA"

SONES DE INSTRUMENTOS
Monodías instrumentales en Tiempos de las Navas de Tolosa




1212-2012

BATALLA DE LAS NAVAS DE TOLOSA



SONES DE INSTRUMENTOS
Monodías instrumentales en tiempos de las Navas de Tolosa

En el verano de 1170 una boda de príncipes acapara la atención de la Cristiandad. Alfonso VIII de Castilla y Leonor de Aquitania tienen aún menos de quince años, pero descienden de los reyes más poderosos. Alfonso es hijo del legendario Batallador, y el padre de Leonor es Enrique II de Inglaterra. Desde Castilla envían a Burdeos una embajada de obispos y nobles para traer a la novia. Un cortejo de trovadores y juglares acompaña a la princesa hasta Tarazona, lugar del desposorio, y muchos de ellos permanecerán en la corte al amparo del rey más cortés y dadivoso que hubo jamás en ninguna de las tres religiones, como describe al recién casado monarca el trovador Raimón Vidal de Besalú. Otros músicos como Gavaudán o Guiraut de Calansón le dedicaron versos no menos elogiosos y, como antes hiciera el célebre Marcabrú, pusieron empeño en animar a los príncipes y reyes cristianos en el cumplimiento de su misión esencial en este mundo: poner freno al avance de las tropas musulmanas. Quiso el destino que al rey mecenas le cupiera el orgullo de protagonizar la victoria más espectacular en esa causa: la de las Navas de Tolosa, llamada en la época simplemente "La Batalla", el 16 de julio de 1212.
Como consecuencia de ese acontecimiento que ahora rememoramos, el poder musulmán en la península ibérica comenzó su declive definitivo y la Reconquista tomó un nuevo impulso. Ello no impidió que en los terrenos del arte y de la música el influjo de al Andalus siguiera siendo notable durante varios siglos más, como demuestran los elocuentes testimonios referidos a posteriores reinados, en especial el de Alfonso X el Sabio. Una parte sustancial de esa influencia se plasmó en la conformación del instrumentario musical cristiano, algunas de cuyas funciones evocamos en este programa.
Con las flautas, tambores, laúdes moriscos, cítolas vihuelas de arco y rabeles que testimonian manuscritos, arquivoltas, canecillos y capiteles recreamos las danzas y sones de aquellos lejanos tiempos de nuestra historia.

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CINCO SIGLOS

Miguel Hidalgo, laúd y guitarra moriscos
Antonio Torralba, flautas
Gabriel Arellano, viola y rabel
José Ignacio Fernández, cítola
Antonio Sáez, percusión

Glinka, Debussy y Bizet


[27 de febrero de 2012. Concierto del Día de Andalucía. Mijail Glinka, Una vida por el Zar (obertura). Claude Debussy/Henri Büsser, Petite suite.  George Bizet, Sinfonía en do mayor. Orquesta de Córdoba. Manuel Hernández Silva, dirección. Gran Teatro de Córdoba. 20:30 horas]

Agradable concierto el ofrecido por la Orquesta de Córdoba el pasado lunes en la primera de las dos fechas asignadas al programa para el Día de Andalucía. La formación y su director nos ofrecieron lecturas correctas de tres obras encantadoras que se escuchan con interés, aunque, todo hay que decirlo, no sean de las que levantan pasiones entre los aficionados al repertorio sinfónico.
            La velada comenzó con la obertura de Una vida por el Zar, una de las dos grandes óperas del padre de la música rusa, Mijail Glinka, también gran apasionado, por cierto, del folklore español. Aunque en menos grado que la de la otra ópera (Ruslán y Liudmila), esta obertura es ideal para comenzar un concierto por sus gradualmente crecientes brillantez y dinamismo. También por su eficaz orquestación, que hizo lucir más las fortalezas (una más que sólida sección de cuerda, por ejemplo) que las posibles debilidades de nuestra orquesta.
            El uso ingenioso de los efectivos orquestales es también uno de los principales encantos de la adaptación realizada por Henri Büsser de la Petite suite de Claude Debussy, escrita originalmente para dos pianos. La obra, que según su autor "busca sólo complacer", tiene más atractivos, centrados sobre todo en los dos últimos movimientos: un minueto melancólico lleno de sutilezas armónicas y un "Ballet" conclusivo, cuya ligereza danzante supo mostrar admirablemente la lectura de Hernández Silva.
            La segunda parte de la velada estuvo ocupada por una obra compuesta por George Bizet cuando apenas contaba diecisiete años de edad. El autor consideraba esta Sinfonía en do mayor un mero ejercicio escolar, pero cuando fue redescubierta en 1932 entre los fondos legados por Reynaldo Hahn al Conservatorio de París y presentada por Félix Weingartner, primero en Basilea y luego en París, se empezó a hacer popular. Jean Roy dijo de esta sinfonía de corte clásico que es "un milagro de juventud" y que "pese a que no encontramos en ella ninguna innovación suena como si no se hubieran escrito centenares anteriormente". Pudiera parecer exagerado, pero lo acertado del elogio se hace evidente en los mejores momentos de la obra, como el original adagio o la extraordinaria atmósfera de alegría de la sección final, frenada acaso en su eficacia por coincidir con uno de los momentos menos afortunados de la interpretación del lunes.
            Seguramente menos nacionalista que alguno de los músicos programados, el público congregado en el Gran Teatro no pareció preguntarse por la relación entre el programa y la fiesta celebrada. 
       
Antonio Torralba

domingo, 29 de enero de 2012

Romanticismo orquestal


[26 de enero de 2012. Ciclo Premium. Ludwig van Beethoven, "Obertura" de Fidelio, Sinfonía n. 5 en do menor. Piotr Ilych Chaikovski, Concierto para violín y orquesta en re mayor. Isel Rodríguez Trujillo, violín. Orquesta de Córdoba. Manuel Hernández Silva, dirección. Gran Teatro de Córdoba. 20:30 horas]

Las tres obras que sonaron en el quinto concierto de abono de la Orquesta de Córdoba pueden escucharse como una interesante síntesis de lo que significó el movimiento romántico en el terreno orquestal. El oyente siente cómo se pasó de la extraordinaria contundencia tonal y rítmica de las obras de Beethoven en los albores del período a las encantadoras pero relativamente decadentes construcciones formales de los finales, representadas el pasado jueves por el Concierto para violín y orquesta op. 35 de Chaikovski.
Parece que una parte de la inspiración para esta obra, estrenada en Viena en 1881, llegó al genial autor ruso tras la escucha de una reducción para violín y piano de la Sinfonía española de Lalo, cuya frescura y ligereza manifestó admirar. Isel Rodríguez Trujillo, concertino de la Orquesta de Córdoba desde 1994, afrontó con solvencia las extraordinarias dificultades técnicas del célebre concierto y ofreció una interpretación que fue creciendo en calidad artística hasta merecer los prolongados aplausos del público y de sus propios compañeros de la orquesta.
Igualmente meritorias me parecieron las interpretaciones de la obertura de Beethoven que abrió la velada y de la sinfonía que la cerró. Aunque no del todo libres de alguna vacilación rítmica o de eventuales imprecisiones de matiz, las dos lecturas hicieron justicia a estas maravillas del talento musical.

Antonio Torralba



[Publicado en El día de Córdoba]

jueves, 5 de enero de 2012

PRÓXIMO CONCIERTO DE CINCO SIGLOS EN GRANADA


VIERNES 20 DE ENERO
20:00 HORAS
GRANADA: Crucero del Hospital Real

GLOSAS DE PALACIO
El arte de la glosa en España desde los tiempos de los Reyes Católicos


I: RENACIMIENTO

Anónimo (S. XV)
Propiñan de Melyor, glosas instrumentales

Juan del Encina (1468-h. 1529)
Qu’ es de ti desconsolado, glosas instrumentales sobre un romance
Si habrá en este baldrés, glosas instrumentales sobre un villancico

Anónimo sefardí (Esmirna)
Triste estaba el Rey David, glosas instrumentales sobre una endecha

Anónimo (S. XV)
Enemiga le soy madre, glosas instrumentales sobre un villancico

Francisco de la Torre (h. 1460-h. 1504)
Dime triste corazón, glosas instrumentales sobre un villancico

Juan del Encina (1468-h. 1529)
Pedro y bien te quiero, glosas instrumentales sobre un villancico


II: BARROCO

Anónimo (S. XVII)
Folías, glosas instrumentales

Luis de Briceño (h. 1580-¿)
Dança llamada La Españoleta Gran Chacona, danzas

Emilio de Cavalieri (h. 1550-1602)
Gran Duque de Florencia y Vuelta, glosas

Gaspar Sanz (1640-1710)
Españoletas, glosas

Anónimo (S. XVII)
Vacas, glosas instrumentales

Gaspar Sanz (1640-1710)
Villano, glosas instrumentales
Zarabanda, glosas instrumentales

CINCO SIGLOS

Miguel Hidalgo, vihuela y guitarra renacentistas/ guitarra barroca/ dirección
Antonio Torralba, flautas renacentistas/ flautas barrocas
Gabriel Arellano, viola renacentista/ violín barroco
José Ignacio Fernández, bandurria renacentista/ bandurria barroca
Daniel Sáez, rabel bajo y colachón/ violonchelo barroco
Antonio Sáez, percusión



GLOSAS DE PALACIO
El arte de la glosa en España desde los tiempos de los Reyes Católicos

Durante siglos, el arte de la glosa fue el arte. Era ejercicio (ars) antes que invención, desarrollo antes que idea; más recurrencia que ocurrencia. Crear consistía en frecuentar la tradición, explicarla, variarla para que no muriera. Se glosa lo que es seminal (y, por ende, inagotable), oscuro (y ha de observarse con detenimiento), admirable (y resiste a la asiduidad de la mirada); y, así, una glosa es tanto una explicación como un rodeo: un acercamiento tímido, una humilde peregrinación, una escalada; algunas pocas veces, también un alarde.
            En música, la glosa (variación que compone o improvisa el músico sobre un esquema melódico y/o armónico preexistente) y lo que hoy llamamos arreglo o realización (adaptación de un material musical con vistas a una ocasión concreta) brotan de la misma esencia: el deseo de que la música sea siempre actual sin dejar por ello de reconocerse. Y así, en los albores de la música instrumental casi toda la producción gravita en torno al concepto de glosa. Se componen grandes misas sobre el tema de una canción de moda y se producen miles de realizaciones instrumentales y vocales sobre ciertos tañidos de fama, como la folia, la zarabanda, la pavana o la chacona. Se escriben tratados explicando las maneras de “echar diferencias” y se documenta incluso la censura a ciertos músicos demasiado proclives a exagerar el uso de la variación improvisada en ámbitos poco adecuados, como el de la iglesia.
            Y es que la glosa, si bien fue señora de todas las músicas, brillaba especialmente en la intimidad de la cámara, en el regocijo privado de la sala. Allí, los músicos de instrumentos bajos (los de poco volumen, como las vihuelas o las flautas) desarrollaron un arte de gran sutileza.
            La primera parte de este recital recrea esos ejercicios en los primeros tiempos del Renacimiento. Siguiendo los dictados de la tratadística de la época, “echamos glosas” sobre villancicos y romances de nuestros cancioneros de más temprana datación; y las hacemos sonar con los instrumentos que, según consta documentalmente, animaban las cámaras de doña Isabel y don Fernando, así como los aposentos, llenos también de música, del infante don Juan y otros grandes hombre del tiempo: las flautas de boj, las vihuelas de arco y de mano, los rabeles…
            La segunda parte de nuestra velada pretende ofrecer pinceladas de la evolución posterior del arte de la variación sobre tañidos de fama, arte testimoniado en los libros de tecla y de guitarra, así como en otras fuentes que nos abren ventanas a las salas del  XVII. Vicente Espinel dejó escrita en su Vida del Escudero Marcos de Obregón (1618) una evocadora descripción de la música que las llenaba: “la música instrumental de sala, tanto más tiene de dulzura y suavidad, cuanto menos de vocería y ruido, que, como el juez que es el oído, está muy cerca, percibe mejor y más atentamente las especies que envía al alma, formadas con el plauso de la media voz”.       


Antonio Torralba     

miércoles, 4 de enero de 2012

SANGRE VIENESA, SANGRE ESPAÑOLA


[2 de enero de 2012. Concierto de Año Nuevo. Federico Chueca, “Preludio” de La Gran Vía, “Preludio” de El Bateo. Johann Strauss II, Künstler leben, Vergnügungszug, Rosen aus dem Süden, Perpetuum mobile, Wiener Blut. Amadeo Vives, “Fandango” de Doña Francisquita. Pablo Sorozábal, “Preludio” de La del manojo de rosas. Franz von Suppé, Ein Morgen, ein Mittag und ein Abend in Wien. Pablo Luna, “Preludio” de El niño judío. Antonio Álvarez, Suspiros de España. Gerónimo Giménez, “Intermedio” de Las bodas de Luis Alonso. Orquesta de Córdoba. Manuel Hernández Silva, dirección. Gran Teatro de Córdoba. 20:30 horas]

Al igual que en la pasada ocasión, aunque con menos medios (sin coro, ni solistas), la Orquesta de Córdoba ha repetido este año la fórmula eficaz de unir músicas españolas y austriacas del repertorio clásico popular para celebrar la entrada del año nuevo. La idea es bastante eficaz, no tanto por asuntos patrióticos como porque la chispeante zarzuela hispana es insulina para el posible exceso de azúcar de la sangre vienesa.
            Trece piezas en programa, más dos propinas (El bello Danubio azul y Marcha Radetzky), fueron alternando los mundos no tan alejados de la zarzuela y la opereta, como con gracia y amenidad fue explicando el director Manuel Hernández Silva. Su simpática vitalidad, también verbal, fue crucial para animar una velada que, quizás sin ese empuje, hubiera podido parecer a algunos algo así como un “más de lo mismo pero yendo a menos”. Ya saben: el “merme”, que diría el cómico José Mota.
            Pero, obviamente, no fueron sólo la vis comica del director (bien patente, por cierto, también en la inevitable propina) y sus atinados comentarios los que lograron burlar cierta amenaza de monotonía. Brillaron muchas cualidades musicales de él mismo y de la orquesta, algunas de las cuales, no por repetidas, sería injusto dejar en el tintero. La veterana formación cordobesa mostró frescura y calidad en todas sus secciones, con especial protagonismo de las de viento y percusión; el solista de cello Mikhail Milman realizó una estupenda interpretación de sus evocadores solos en la obra de Von Suppé; y Hernández Silva dejó bien claros tanto su maestría a la hora de insuflar vigor rítmico a los repertorios de base folclórica, como su hondo conocimiento de las finezas del repertorio vienés. 
Maravilloso, pero… no puedo ocultar que, respecto al programa, hubiera preferido algo distinto, algo nuevo para un año distinto quizás; para una nueva época que no sólo debería ser como los finales apagándose del Perpetuum Mobile, la broma musical de Strauss: “und so weiter, und so weiter” (y así sucesivamente, y así sucesivamente).

Antonio Torralba


[Publicado hoy en El Día de Córdoba]

viernes, 23 de diciembre de 2011

martes, 13 de diciembre de 2011

jueves, 1 de diciembre de 2011

PRÓXIMO CONCIERTO DE CINCO SIGLOS


Tríptico Medieval. Las artes instrumentales en la España de las Tres Culturas

Lugar


Alcalá la Real, Iglesia Abacial del Castillo de La Mota

Fecha


Jueves, 8 de diciembre de 2011, 12.00 h.

Director


Miguel Hidalgo

Intérprete


CINCO SIGLOS

Componentes


Antonio Torralba, flautas
Gabriel Arellano, viola medieval
José Ignacio Fernández, cítola y bandurria medievales
Antonio Sáez, percusión
Miguel Hidalgo, laúd y guitarra medievales, dirección musical

Programa


PRIMERA PARTE

Tríptico I
Lorenzo da Firenze (m. ca. 1372)
Ritornello de cacica A ricolta bubu

Anónimo (siglo XIV)
Istanpitta Tre fontane

Anónimo (siglo XIV)
Danza Chançoneta tedescha I

Anónimo (siglo XIV)
Danza Lamento di Tristano-La Rotta

Anónimo (siglo XIV)
Danza Bel fiore dança

Tríptico II
Anónimo (siglo XIII)
Estampie La Quinte Estampie Real

Anónimo (siglo XIII)
Danza Dansse Real

Tassinus (siglo XIII)
Estampie Chose Tassin I


SEGUNDA PARTE

Tríptico III
Anónimo (siglo XIV)
Danza Cuncti simus concanentes

Anónimo (siglo XIV)
Danza Ad mortem festinamus

Alfonso X el Sabio de Castilla (1221-1284)
Cantiga A madre do que livrou

Cadenet (ca. 1160-ca. 1235)
Alba S’anc fui belha ni prezada

Alfonso X el Sabio de Castilla
Cantiga Maravillosos e piadosos

Notas programa


Tríptico Medieval

Antonio Torralba

En los libros más antiguos, en los capiteles y pórticos que, para nuestro deleite, han escapado a la incuria del tiempo nos sorprenden a veces imágenes de músicos que tañen laúdes y flautas, violas y chirimías. Sones de trovadores, músicas para la fiesta y el amor, aires andalusíes y danzas de juglares llenaron hace siglos las tardes de los reyes, las veredas de los peregrinos, las noches de una plaza en primavera. La mayoría de los instrumentos que hicieron sonar aquellos aires entraron en Europa por esa puerta de saber y refinamiento que fue durante siglos Al-Ándalus; y se occidentalizaron en las cortes de Alfonso X de Castilla antes de continuar una ruta no menos fértil hacia el norte. Las veladas musicales que se tenían en aquellas espaciosas salas de Sevilla y Toledo, cuando un sabio monarca impulsaba la más ingente labor cultural del Medievo, fundían lo más bello que Oriente y Occidente aportaban al arte de los sonidos. A ellas dedicamos la parte final de la tercera tabla de nuestro Tríptico, que también muestra una pincelada de la danza religiosa de la Baja Edad Media, singularmente a través de la famosa "danza de la muerte" conservada en el monasterio benedictino de Montserrat.

Pero el paisaje medieval que las músicas llegadas de aquellos lejanos siglos nos permiten evocar es sorprendente. La pieza que abre nuestro recital, por ejemplo, ha podido retener en su singular estribillo la evocación de los toques de trompa que llaman a la caza. Nos sirve de preludio a la primera tabla de nuestro tríptico, centrada en el refinado arte de la danza italiana del Trecento. Nuestro recorrido por los escenarios de la música de baile medieval nos lleva, en el segundo de los lienzos que lo articula, hasta los manuscritos más antiguos de cuantos hoy conservan colecciones de música para danzar: el conocido como Le manuscrit du Roy de la Biblioteca Nacional de París y el H 196 de la Biblioteca de la Escuela de Medicina de Montpellier. Ofrecemos dos bulliciosas estampies (principal forma instrumental de la época) y una solemne danza real.