Como el martes 13 es día de supersticiones, podemos recordar, al hilo de esta canción de Walther von der Vogelweide (c. 1170 - c. 1230), una mucho más macabra por la cantidad de muertes que ha justificado desde hace dos milenios.
Kristen juden und die heiden jehent daz dis ir erbe sî got müesse ez ze rehte scheiden dur die sîne namen drî al diu werlt diu strîtet her wir sîn an der rehten ger. reht ist daz er uns gewer
Cristianos, judíos y paganos reclaman ser su patrimonio Dios lo hará del modo justo por sus tres nombres. El mundo entero llega a luchar aquí - nuestra causa es justa. y por ello Él nos la asignará.
Muy versionada por grupos de folk y de rock, no encuentro ahora interpretaciones que me gusten mucho. A ver ésta.
Here is my song for the asking Ask me and I will play So sweetly, Ill make you smile
This is my tune for the taking Take it, dont turn away I've been waiting all my life
Thinking it over, I've been sad Thinking it over, I'd be more than glad To change my ways for the asking
Ask me and I will ply All the love that I hold inside
Paul Simon, "Song For The Asking." (Simon & Garfunkel - Bridge Over Troubled Waters). No me gustan mucho las imágenes (¡salen payaaaachos!), pero bueno... es el vídeo que he visto...
De este soneto de Lope que copio a continuación, la primera palabra que quizás nos sorprende es el arabismo "embeleco". Covarrubias (Tesoro de la lengua castellana) lo define así (y la deficición nos parece casi tan bonita como el poema): "Embeleco" es "engaño o mentira con que alguien nos engaña divirtiéndonos (o sea distrayéndonos, robándonos el tiempo) y haciéndonos suspender el discurso (o sea volviéndonos locos) por la multitud de cosas que enreda y promete".
[1 de enero de 2009. Concierto de Año Nuevo. Varios y Enrique Ugarte, Swing para gran orquesta. Astor Piazzolla y Enrique Ugarte, Adiós Nonino, Libertango.Shostakovich, Tahiti Trot, “Vals” de la Suite de Jazz n. 2. George Gershwin y Enrique Ugarte, Gesrhwin’s songs. Tradicional y Enrique Ugarte, Ume Eder Jazz. Chick Corea y Enrique Ugarte, La fiesta de Armando. Orquesta de Córdoba. Susana Raya, canto; Josetxo Silguero, saxo; Manfred Manhart, piano; Christian Lachotta, contrabajo; Carlos Lara, batería. Enrique Ugarte, acordeón y dirección. Gran Teatro de Córdoba. 20:30 horas. Lleno. Valoración: 4]
Magnifica lección de jazz y magnífica lección de música las ofrecidas el día de Año Nuevo por la Orquesta de Córdoba. Nuestra formación se hizo acompañar para el evento de un muy eficaz cuarteto de jazz (saxo, piano, contrabajo y batería) y de la cantante cordobesa Susana Raya, que también ofreció momentos de emoción, a pesar de que su voz pudiera parecer más adecuada a la insinuación y al susurro (pequeñas formaciones, locales íntimos) que a la exhibición de poderío que parecen exigir orquestas y auditorios grandes. Falta recalcar que el principal protagonista de la noche fue sin duda el español afincado en Alemania Enrique Ugarte; y no sólo por su excelente dirección, sino también por ser el padre de la estupenda idea del programa, porque firmaba los arreglos de todas las piezas, porque tocó el acordeón llevándolo en cada momento al límite de sus posibilidades expresivas y porque sostenía con entusiasmo el empuje de un ambiente festivo que, si no llegó todavía a más, fue en buena parte por las características no suficientemente heterogéneas del público de abono que llenaba el Gran Teatro.
Cada una de las dos partes del concierto estaba estructurada en tres bloques de desigual duración. Los de la primera parte, la más enjundiosa en cuanto a obras, incluían piezas de Cole Porter, Glenn Miller, Leo Wood, Astor Piazzolla y Dimitri Shostakovich. Los de la segunda, brillante también en cuanto a interpretación e improvisación, estaban formados a partir de piezas de George Gershwin y Chick Corea.
El arranque sonó espectacular. La orquestaciones de Ugarte para las obras maestras de Porter (Night and day), Miller (A string of pearls) y Wood (Running wild) ponían a prueba las capacidades de la Orquesta de Córdoba impostando las maneras de las grandes orquestas de swing de los cuarenta. Y la prueba se superó con creces.
El espectáculo dejó paso a la emoción en el segundo bloque, que para mí fue uno de los momentos mágicos de la noche. Vestidas de jazz, las obras de Piazzolla llenaron de poesía la velada. Especialmente sentimental sonó Adios Nonino, con momentos bellísimos entre el acordeón de Ugarte y el violín de la estupenda Isel Rodríguez. Y lleno de garra el Libertango, que nos permitió apreciar las cualidades improvisatorias del cuarteto jazzístico (especialmente brillantes el saxo y el piano), habilidades que se evidenciarían aún más en la segunda parte. La primera concluyó de manera hermosa con dos aproximaciones de Shostakovich al jazz. Es posible que Tahiti Trot (orquestación de 1927 de una canción de musical: Te for two) sonara algo desangelada, pero la orquesta y su director volvieron a lucirse en el soberbio vals (simpático guiño de Ugarte a la tradición de un Concierto de Año Nuevo) de la Suite de jazz n. 2.
Tras el descanso, vinieron canciones de George Gershwin. Susana Raya cantó con corrección las muy hermosas Someone to watch over me (de 1926, con letra del hermano del compositor) y How long has this been going on (del año siguiente, también con letra de Ira Gershwin); y luego, ya más suelta, un popurrí estupendo, formado por tres más, que terminaba con Somebody loves me.
Siguió una formidable versión de Ume Eder Bat (“Una bella criatura”), considerada hoy tradicional del País Vasco, pero compuesta, como tantas otras que ya tienen ese carácter, por José María Iparraguirre. Se trataba obviamente de una versión instrumental, en clave de jazz (Ume Eder Jazz se titula el arreglo de Ugarte), de la emotiva melodía de la canción. Jazz de enorme calidad expresiva antes del fin de fiesta (La Fiesta de Armando rezaba el programa), realizado en torno a dos exitosos estándares del pianista estadounidense Chick Corea: La Fiesta y Spain. Susana Raya logró en ambos algunos buenos momentos de scat.
El swingmurió oficialmente en 1945, coincidiendo con la depresión económica de la II Guerra Mundial. Ya no había dinero para sostener a los músicos que componían las grandes orquestas. Sólo en un par de meses se disolvieron más de cincuenta big bands americanas. Ojalá la crisis de ahora no reste recursos a la cultura y nuestra magnífica orquesta siga llenando de belleza infinitas veladas como ésta. ¡Y Feliz Año Nuevo!
Me gustaría poner dos versiones buenísimas de un aria maravillosa de Haendel. Es la segunda de la cantata Delirio amoroso (HWV 99). En la primera versión canta Natalie Dessay y en la segunda (mi favorita; espera, ¿no era mi favorita la otra?) Magdalena Kozena.
Per te lasciai la luce, ed or che mi conduce amor per rivederti, tu vuoi partir da me. Deh! ferma i passi incerti, o pur se vuoi fuggir, dimmi, perché?
Natalie Dessay (soprano) Atsushi Sakaï (Viola da gamba) Le Concert D`Astrée/Emmanuelle Haïm Sello: EMI Classics
Una amiga del blog (y mía), María Luisa, nos envía una breve crónica de la proyección LAS HUELLAS DE DYLAN de Fernando Merinero, que tuvo lugar hace unos días en la FILMOTECA, aquí en Córdoba. ¡Gracias, María Luisa!
Ayer estuve viendo el Documental de Dylan que le recomendé en la Filmoteca. Yo nací cuando él empezó a componer, pero me encanta; pensaba que como era sobre la gira que dio en diferentes provincias españolas, escucharíamos algunas canciones de sus conciertos. ¡Pues no le vimos ni el pelo! Ni una sola canción entera, por lo que resultó muy pesado. Los comentarios fueron de Amaral, del incomparable Sabina, que, por cierto, estaba “pasao” como siempre. El más certero en sus críticas, Luis Eduardo Aute, estaba ya muy mal de salud, con su guitarra y un cigarrillo entre los dedos... Críticos de cine, de música, escritores, bohémios y un sinfín más ofrecieron su visión de Dylan. También lo hicieron sus fans, que lógicamente lo idolatran hasta el fanatismo. Por cierto, de todas las edades, desde niños de seis años, iniciados por sus padres, a personas de la edad de él. De todas las clases sociales, españoles y extranjeros; y los que en los años setenta fueron hippies, ¿recuerda?. Me llamó la atención lo que dijo un crítico musical en su día: Viene Bob Dylan. ¡No canta, no toca, no baila, pero imprescindiblemente hay que irlo a ver; Igual que a Lola Flores! La opinión que más me gustó decía más o menos así: La música no es como la pintura, que podemos enmarcarla en un cuadro para mirar. La música vuela libre como el viento, camina libre, es el arte más espiritual.
Fragmento memorable de la literatura española éste que copio más abajo de La Celestina. Una de las canciones que cantan en el huerto Melibea y Lucrecia en voz baja (y muy passo entre estas verduricas) puede ser la perla del Cancionero de Uppsala: Si la noche haze escura, acaso salida del talento de Francisco Guerrero.
Si la noche haze escura
y tan corto es el camino,
¿Como no venis, amigo?
La media noche es pasada
Y el que me pena no viene;
Mi desdicha lo detiene,
¡Que nasçi tan desdichada!
Hazeme bivir penada
Y muestraseme enemigo.
¿Como no venis, amigo?
La canción es heredera de las canciones de amigo. La amada añora al amigo ausente (mi amor en absencia). Por primera vez en la literatura española, el amado llega...Es muy bonito lo que dice Melibea cuando, ya llegado Calisto, éste le pide que siga cantando: ¿Cómo cantaré, que tu desseo era el que regía mi son y hazía sonar mi canto? Pues conseguida tu venida, desaparecióse el desseo, destemplóse el tono de mi voz.
CAL. __ Poned, moços, la escala y callad, que me paresce que está hablando mi señora de dentro. Sobiré encima de la pared y en ella estaré escuchando, por ver si oyré alguna buena señal de mi amor en absencia.
MELIB. __ Canta más, por mi vida, Lucrecia, que me huelgo en oyrte, mientra viene aquel señor, y muy passo entre estas verduricas, que no nos oyrán los que passaren.
LUCR. __ ¡O quién fuesse la ortelana de aquestas viciosas flores, por prender cada mañana al partir a tus amores! Vístanse nueuas collores los lirios y el açucena; derramen frescos olores, quando entre por estrena.
MELIB. __ ¡O quán dulce me es oyrte! De gozo me deshago. No cesses, por mi amor.
LUCR. __ Alegre es la fuente clara a quien con gran sed la vea; mas muy más dulce es la cara de Calisto a Melibea. Pues, avnque más noche sea, con su vista gozará. ¡O quando saltar le vea, qué de abraços le dará! Saltos de gozo infinitos da el lobo viendo ganado; con las tetas los cabritos, Melibea con su amado. Nunca fue más desseado amado de su amiga, ni huerto más visitado, ni noche más sin fatiga.
MELIB. __ Quanto dizes, amiga Lucrecia, se me representa delante, todo me parece que lo veo con mis ojos. Procede, que a muy buen son lo dizes y ayudarte he yo.
LUCR. MELIB. __ Dulces árboles sombrosos, humillaos quando veays aquellos ojos graciosos del que tanto desseays. Estrellas que relumbrays, norte y luzero del día , ¿Por qué no le despertays, si duerme mi alegría?
MELIB. __ Oyeme tú, por mi vida, que yo quiero cantar sola. Papagayos, ruyseñores, que cantays al aluorada, lleuad nueua a mis amores, cómo espero aquí asentada. La media noche es passada, y no viene. Sabedme si ay otra amada que lo detiene.
CAL. __ Vencido me tiene el dulçor de tu suaue canto; no puedo más suffrir tu penado esperar . ¡O mi señora y mi bien todo! ¿Quál muger podía auer nascida, que despriuasse tu gran merecimiento? ¡O salteada melodía! ¡O gozoso rato! ¡O coracón mio! ¿Y cómo no podiste más tiempo sufrir sin interrumper tu gozo y complir el desseo de entrambos?
MELIB. __ ¡O sabrosa trayción! !O dulce sobresalto! ¿Es mi señor de mi alma? ¿Es él? No lo puedo creer. ¿Dónde estauas, luziente sol? ¿Dónde me tenías tu claridad escondida? ¿Auía rato que escuchauas? ¿Por qué me dexauas echar palabras sin seso al ayre, con mi ronca boz de cisne? Todo se goza este huerto con tu venida. Mira la luna quán clara se nos muestra, mira las nuues cómo huyen. Oye la corriente agua desta fontezica, ¡quánto más suaue murmurio su río lleua por entre las frescas yeruas! escucha los altos cipreses, ¡cómo se dan paz unos ramos con otros por intercessión de vn templadico viento que los menea! mira sus quietas sombras, ¡quán escuras están y aparejadas para encobrir nuestro deleyte! Lucrecia, ¿qué sientes, amiga? ¿Tórnaste loca de plazer? Déxamele, no me le despedaces, no le trabajes sus miembros con tus pesados abraços. Déxame gozar lo que es mio, no me ocupes mi plazer.
CAL. __ Pues, señora y gloria mía, si mi vida quieres, no cesse tu suaue canto. No sea de peor condición mi presencia, con que te alegras, que mi absencia, que te fatiga.
MELIB. __ ¿Qué quieres que cante, amor mío? ¿Cómo cantaré, que tu desseo era el que regía mi son y hazía sonar mi canto? Pues conseguida tu venida, desaparecióse el desseo, destemplóse el tono de mi boz. Y pues tú, señor, eres el dechado de cortesía y buena criança, ¿cómo mandas a mi lengua hablar y no a tus manos que estén quedas? ¿Por qué no oluidas estas manos? Mándalas estar sossegadas y dexar su enojoso vso y conuersación incomportable. Cata, ángel mío, que assí como me es agradable tu vista sossegada, me es enojoso tu riguroso trato; tus honestas burlas me dan plazer, tus deshonestas manos me fatigan quando passan de la razón. Dexa estar mis ropas en su lugar y, si quieres ver si es el hábito de encima de seda o de paño, ¿para qué me tocas en la camisa? Pues cierto es de lienço. Holguemos y burlemos de otros mill modos que yo te mostraré; no me destroces ni maltrates como sueles. ¿ Qué prouecho te trae dañar mis vestiduras?
CAL. __ Señora, el que quiere comer el aue, quita primero las plumas.
LUCR. __ Mala landre me mate si más los escucho. ¿Vida es ésta? !Que me esté yo deshaziendo de dentera y ella esquiuándose porque la rueguen! Ya, ya apaziguado es el ruydo: no ouieron menester despartidores. Pero también me lo haría yo, si estos necios de sus criados me fablassen entre día; pero esperan que los tengo de yr a buscar.
MELIB. __ Señor mio, quieres que mande a Lucrecia traer alguna colación?
CAL. __ No ay otra colación para mi sino tener tu cuerpo y belleza en mi poder. Comer y beuer, donde quiera se da por dinero, en cada tiempo se puede auer y qualquiera lo puede alcançar; pero lo no vendible, lo que en toda la tierra no ay ygual que en este huerto, ¿ cómo mandas que se me passe ningún momento que no goze?
LUCR. __ Ya me duele a mi la cabeça de escuchar y no a ellos de hablar ni los braços de retoçar ni las bocas de besar. ¡Andar! Ya callan: a tres me parece que va la vencida.
CAL. __ Jamás querría, señora, que amaneciesse, según la gloria y descanso que mi sentido recibe de la noble conuersación de tus delicados miembros.
MELIB. __ Señor, yo soy la que gozo, yo la que gano; tú, señor, el que me hazes con tu visitación incomparable merced.
SOS. __ Assí, vellacos, rufianes, veníades a asombrar a los que no os temen? Pues yo juro que si esperárades, que yo os hiziera yr como merecíades.
CAL. __ Señora, Sosia es aquél que da bozes. Déxame yr a valerle, no le maten, que no está sino un pajezico con el. Dame presto mi capa, que está debaxo de ti.
MELIB. __ O triste de mi ventura! No vayas allá sin tus coraças; tórnate a armar.
CAL. __ Señora, lo que no haze espada y capa y coraçón, no lo fazen coraças y capaçete y couardía.
SOS. __ Avn tornays? Esperadme. quiçá venís por lana.
CAL. __ Déxame, por Dios, señora, que puesta está el escala.
MELIB. __ O desdichada yo! Y¿ cómo vas tan rezio y con tanta priessa y desarmado a meterte entre quien no conosces? Lucrecia, ven presto acá, que es ydo Calisto a vn ruydo. Echémosle sus coraças por la pared, que se quedan acá. V
TRIST. __ Tente, señor, no baxes, que ydos son; que no era sino Traso el coxo y otros vellacos, que passauan vozeando. Que ya se torna Sosia. Tente, tente, señor, con las manos al escala.
CAL. __ ¡O, válame Santa María! ! Muerto soy! ¡ confessión!
TRIST. __ Llégate presto, Sosia, que el triste de nuestro amo es caydo del escala y no habla ni se bulle.
SOS. __ ¡Señor, señor! ¡A essotra puerta! ¡Tan muerto es como mi abuelo! ¡O gran desuentura!
LUCR. __ ¡Escucha, escucha! !Gran mal es éste!
MELIB. __ ¿Qué es esto? ¿Qué oygo? !Amarga de mí!
TRIST. __ ¡O mi señor y mi bien muerto! ¡O mi señor despeñado! ¡O triste muerte sin confessión! Coge, Sosia, essos sesos de essos cantos, júntalos con la cabeça del desdichado amo nuestro. ¡O día de aziago! !O arrebatado fin!
MELIB. __ ¡O desconsolada de mí1 ¿Qué es esto? ¿Qué puede ser tan áspero acontecimiento como oygo? Ayúdame a sobir, Lucrecia, por estas paredes, veré mi dolor; si no, hundiré con alaridos la casa de mi padre. ¡Mi bien y plazer, todo es ydo en humo! ¡Mi alegría es perdida! ¡Consumióse mi gloria!
LUCR. __ Tristán, ¿qué dizes, mi amor? ¿qué es esso, que lloras tan sin mesura?
TRIST. __ ¡Lloro mi gran mal, lloro mis muchos dolores! Cayó mi señor Calisto del escala y es muerto. Su cabeça está en tres partes. Sin confessión pereció. Díselo a la triste y nueua amiga, que no espere más su penado amador. Toma tú, Sosia, dessos pies. Lleuemos el cuerpo de nuestro querido amo donde no padezca su honrra detrimento, avnque sea muerto en este lugar. Vaya con nosotros llanto, acompáñenos soledad, síganos desconsuelo, visítenos tristeza, cúbranos luto y dolorosa xerga.
MELIB. __ ¡O la más de las tristes triste! ¡Tan tarde alcançado el plazer, tan presto venido el dolor!
LUCR. __ Señora, no rasgues tu cara ni meses tus cabellos. ¡Agora en plazer, agora en tristeza! ¿Qué planeta houo, que tan presto contrarió su operación? ¡Qué poco coraçón es este! Leuanta, por Dios, no seas hallada de tu padre en tan sospechoso lugar, que serás sentida. señora, señora, ¿No me oyes? No te amortezcas, por Dios. Ten esfuerço para sofrir la pena, pues touiste osadía para el plazer.
MELIB. __ ¿Oyes lo que aquellos moços van hablando? ¿oyes sus tristes cantares? ¡Rezando lleuan con responso mi bien todo! ¡Muerta lleuan mi alegría!¡ No es tiempo de yo biuir! ¿Cómo no gozé más del gozo? ¿Cómo tuue en tan poco la gloria que entre mis manos toue? ¡O ingratos mortales! ¡jamás conocés vuestros bienes, sino quando dellos caresceys!
LUCR. __ Abíuate, abiua, que mayor mengua será hallarte en el huerto que plazer sentiste con la venida ni pena con ver que es muerto. Entremos en la cámara, acostarte as. Llamaré a tu padre y fingiremos otro mal, pues este no es para poderse encobrir.
La versión del Cancionero de Uppsala por Hesperion XX
Menos hermosa melódicamente me parece la versión de Diego Pisador. Aquí, cantada por Nuria Rial con acompañamiento de José Miguel Moreno.
Una actividad interesante para realizar en clase pudiera ser versionar a la moderna este fragmento:
MELIB. __ (...) Y pues tú, señor, eres el dechado de cortesía y buena criança, ¿cómo mandas a mi lengua hablar y no a tus manos que estén quedas? ¿Por qué no oluidas estas manos? Mándalas estar sossegadas y dexar su enojoso vso y conuersación incomportable. Cata, ángel mío, que assí como me es agradable tu vista sossegada, me es enojoso tu riguroso trato; tus honestas burlas me dan plazer, tus deshonestas manos me fatigan quando passan de la razón. Dexa estar mis ropas en su lugar y, si quieres ver si es el hábito de encima de seda o de paño, ¿para qué me tocas en la camisa? Pues cierto es de lienço. Holguemos y burlemos de otros mill modos que yo te mostraré; no me destroces ni maltrates como sueles. ¿Qué prouecho te trae dañar mis vestiduras?
CAL. __ Señora, el que quiere comer el aue, quita primero las plumas.
Como hoy es el Día de la Familia, vamos a cortar aquí, sin añadir los trocillos sabrosos de Lucrecia, voyeuse de dientes largos.
He publicado aquí algunos artículos referidos al TALLER DE ESCRITURA Y MÚSICA que, desde el curso pasado, venimos realizando en el IES "ÁNGEL DE SAAVEDRA" el profesor de Lengua y Literatura Raúl Ávila y yo. Quienes estén interesados en conocer los fundamentos de la actividad y algunos ejemplos, pueden descargar, clicando aquí, un pdf resumen de lo llevado a cabo el curso pasado.
Mi amigo Gabriel me ha mandado, como regalo navideño, este andante (Concerto in due cori RV. 583) de Vivaldi. No me resisto a compartirlo desde aquí. Pongo este vídeo que alguien colocó en la red con la versión de Carmignola y Marcon.
Al parecer (este vídeo es uno de los muy buenos que cuelga en youtube civileso y ella lo dice), France 2 va a emitir el día de Navidad un programa con cantantes franceses del momento. Aquí un fragmento del Stabat Mater de Pergolesi con la maravillosa Véronique Gens.
No por conocida, podía dejar que faltara aquí la célebre joya de Monteverdi.
Si dolce è’l tormento
Ch’in seno mi sta, Ch’io vivo contento Per cruda beltà. Nel ciel di bellezza S’accreschi fierezza Et manchi pietà: Che sempre qual scoglio All’onda d’orgoglio Mia fede sarà
La speme fallace Rivolgam’ il piè. Diletto ne pace Non scendano a me. E l’empia ch’adoro Mi nieghi ristoro Di buona mercè: Tra doglia infinita, Tra speme tradita Vivrà la mia fè.
Se fiamma d’amore Già mai non sentì Quel riggido core Ch’il cor mi rapì, Se nega pietate La cruda beltate Che l’alma invaghì: Ben fia che dolente, Pentita e languente Sospirimi un dì.
[18 de diciembre de 2008. Concierto de Navidad. Joseph Haydn, Sinfonía n. 45 en fa sostenido menor “Los adioses”. Wolfgang Amadeus Mozart, Sinfonía n. 38 en re mayor “Praga”. Camille Saint-Saëns, Introducción y rondó caprichoso. Ernest Chausson, Poema. Maurice Ravel, Tzigane. Orquesta de Córdoba. Alexis Cárdenas, violín. Manuel Hernández Silva, dirección. Gran Teatro de Córdoba. 20:30 horas. Lleno. Valoración: 3]
Buen concierto el programado por nuestra orquesta con motivo de la Navidad. Como en las cenas que se organizan por estas fechas, la propuesta apostaba, más que por los experimentos (éstos podrán disfrutarse, por cierto, en el Concierto de Año Nuevo), por los valores seguros que aúnan calidad y tradición: dos platos contundentes (las sinfonías de la primera parte) y un surtido de postres de postín (el tríptico con violín) ofrecidos por un solista que garantiza el virtuosismo. Las sinfonías de Haydn y Mozart que pudimos saborear en la primera parte tienen en común su poco habitual número de movimientos: uno más, cinco, la de los célebres “adioses”; y uno menos, tres, la teatral sinfonía que Mozart ofreció a Praga. Me gustó especialmente la interpretación que hizo Hernández Silva de esta obra bellísima, en la que el oyente es invitado a soñar las óperas insinuadas (La flauta mágica) o directamente citadas (Las bodas de Fígaro) por el genio del Clasicismo. Hay que decir que en esta obra maestra, como también en la muy peculiar de Haydn (única en su tonalidad de entre las quince mil escritas en el siglo XVIII), la Orquesta de Córdoba brilló más en los tempi rápidos que en los teñidos de melancolía. La repostería de exhibición de la segunda parte aportó aire de celebración elegante a la noche. Un magnífico Alexis Cárdenas sorprendió no sólo con su virtuosismo asombroso (estuvo magistral en las dificultades que encierran las piezas de Saint-Saëns y Ravel y en sus dos bises en forma de improvisación), sino también con un sonido bellísimo y un fraseo lleno de poesía. Si alguien quedó algo decepcionado porque la programación de la velada no hubiera burlado un poquillo más la monotonía navideña, tranquilo. Ahí está, en tan sólo unos días, el Concierto de Año Nuevo.
Una de los poemas más bonitos que conozco es este prodigio de sencillez de Gil Vicente (1465-1536). Los terceros versos se abren (eligiendo sustantivos gradualmente más abstractos) como una secuencia cinematográfica. Ése puede ser el condicionante para seguir la cadena... MUY GRACIOSA ES LA DONCELLA...
Muy graciosa es la doncella, ¡cómo es bella y hermosa!
Digas tú, el marinero que en las naves vivías si la nave o la vela o la estrella es tan bella.
Digas tú, el caballero que las armas vestías, si el caballo o las armas o la guerra es tan bella.
Digas tú, el pastorcico que el ganadico guardas, si el ganado o los valles o la sierra es tan bella. Gil Vicente Digas tú, el labriego que los campos siembras si la semilla o el aire o la lluvia es tan bella. Digas tú, el trovador ___________________________ _________________________________ es tan bella. Digas tú, el violero __________________________ _________________________________ es tan bella. Digas tú, la bordadora ______________________ _________________________ es tan bella. Digas tú, ______________________ ______________________________ _______________________________ es tan bella. También se podría cambiar el verso final (es tan fea), pero no mola.