domingo, 3 de abril de 2016

CERVANTES Y LA MÚSICA 26: "SACRISTÁN DE MI VIDA"

CERVANTES Y LA MÚSICA 26 
SACRISTÁN DE MI VIDA

"SOLDADO: Pero, ¿qué voz es ésta? Sin duda es la de mi Cristina, que se desenfada cantando, cuando barre o friega.
Suenan dentro platos, como que friegan, y cantan:
Sacristán de mi vida,
tenme por tuya,
y, fiado en mi fe,
canta alleluya."

(ENTREMÉS DE LA GUARDA CUIDADOSA)

Cervantes modifica un poco la que, dicen, fue una célebre seguidilla erótica:

"Al entrar en la iglesia
dije: aleluya,
sacristán de mi alma,
toda soy tuya."

Dijimos que volveríamos varias veces sobre la seguidilla, forma a la que alude Cervantes en más de media docena de ocasiones. Hoy pondremos este curioso texto de Gonzalo Correas ("Arte de la lengua española castellana", 1625) :

"Será bien dar aquí entera razón dellas, pues también lo merece su elegancia y agudeza, que son aparejadas y dispuestas para cualquier mote y dicho sentencioso y agudo de burla o grave. Aunque en este tiempo se han usado más en lo burlesco y picante, como tan acomodadas a la tonada y cantar alegre de bailes y danzas, y del pandero y de la gente de la seguida y enamorada, rufianes y sus consortes, de quienes en particular nuevamente se les ha pegado el nombre a las seguidillas. Y ellos se llaman de la seguida, y de la viga, de la vida seguida y de la vida airada, porque siguen su gusto y placer y vida libre y sin ley, y su furia, y siguen y corren las cosas públicas. Y aun porque son seguidos y perseguidos de la justicia."