sábado, 15 de octubre de 2016

CERVANTES Y LA MÚSICA 221: "UN ROMANCITO AGUDO"

CERVANTES Y LA MÚSICA 221
UN ROMANCITO AGUDO

"—Andad con Dios —dijo el negro—; pero mirad que no dejéis de venir a cantar aquí las noches que tardáredes en traer lo que habéis de hacer para entrar acá dentro, que ya me comen los dedos por verlos puestos en la guitarra.
—Y ¡cómo si vendré! —replicó Loaysa—. Y aun con tonadicas nuevas.
—Eso pido —dijo Luis—; y ahora no me dejéis de cantar algo, porque me vaya a acostar con gusto; y, en lo de la paga, entienda el señor pobre que le he de pagar mejor que un rico.
—No reparo en eso —dijo Loaysa—; que, según yo os enseñaré, así me pagaréis, y por ahora escuchad esta tonadilla, que cuando esté dentro veréis milagros.
—Sea en buen hora —respondió el negro.
Y, acabado este largo coloquio, cantó Loaysa un romancito agudo, con que dejó al negro tan contento y satisfecho, que ya no veía la hora de abrir la puerta."

(EL CELOSO EXTREMEÑO)