sábado, 12 de marzo de 2016

CERVANTES Y LA MÚSICA 4: "EL VINO Y LA VOZ"

CERVANTES Y LA MÚSICA 4 
EL VINO Y LA VOZ




Nuestra cita de hoy nos lleva a otra de las mejores "Novelas Ejemplares": "El celoso extremeño". El músico Loaysa, que para entrar en casa de Leonora intenta camelarse al criado negro, dialoga con éste sobre los cuidados de la voz:

"—Pues, a la mano de Dios —dijo Loaysa—: que de aquí a dos días tendréis, Luis, todo lo necesario para poner en ejecución nuestro virtuoso propósito; y advertid en no comer cosas flemosas, porque no hacen ningún provecho, sino mucho daño a la voz.
—Ninguna cosa me enronquece tanto —respondió el negro— como el vino, pero no me lo quitaré yo por todas cuantas voces tiene el suelo.
—No digo tal —dijo Loaysa—, ni Dios tal permita. Bebed, hijo Luis, bebed, y buen provecho os haga, que el vino que se bebe con medida jamás fue causa de daño alguno.
—Con medida lo bebo —replicó el negro—: aquí tengo un jarro que cabe una azumbre justa y cabal; éste me llenan las esclavas, sin que mi amo lo sepa, y el despensero, a solapo, me trae una botilla, que también cabe justas dos azumbres, con que se suplen las faltas del jarro.
—Digo —dijo Loaysa— que tal sea mi vida como eso me parece, porque la seca garganta ni gruñe ni canta."

(EL CELOSO EXTREMEÑO)